sábado, 1 de mayo de 2010

Guerra psicológica – Bella

ANTES DE LEER UNA DISCULPA A TODOS POR EL RETRSO ES QUE ME LASTIME MI MAno A TAL GRADO QUE NISIQUIERA LA PODIA MOVER JEJEJE LO SIENTO EN VERDAD PERO AQUI PASO A DEJRASELOS LOS 3 CAP ESPERO LOS DISFRUTEN JAJA POR CIERTO LES TENGO UNA SORPRESA EL LUNES LES PLATICO DE ELLA VAA?? OK OK ESPERO ,ME DSCULPEN POR LA TARDANSA JEJEJE BIIE!! BESITOS VAMPIRESCOS..!!
Guerra psicológica – Bella

Estaba recostada lánguidamente sobre el pecho desnudo de Edward mientras el sol salía por el horizonte dándole a la habitación los colores pálidos de un amanecer de otoño.

La luz de la mañana fue atrapada por el collar que colgaba desde su garganta y que yo le había regalado para nuestro último aniversario de bodas. Yo había comprado una cadena de plata con dos placas en Tiffany and Co. Que se asemejaban a una versión más elegante de las cadenas de identificación que usan los militares. El grabado en una de las placas decía: "Edward Anthony Masen Cullen" seguido de la fecha de nuestro matrimonio, 13 de agosto de 2006. Debajo de la fecha estaba el signo de infinito. En el otro lado de la placa decía "Isabella Marie Swan" seguido de la misma fecha y del símbolo de infinito. En la otra placa estaba grabado: "Renesmee Carlie Cullen" seguido de su fecha de nacimiento y el mismo símbolo que significaba que no habían límites. El la usaba todo el tiempo desde la noche en que yo la había puesto alrededor de su cuello.

Yo jugaba con la cadena mientras el sol del amanecer comenzó a destellar en mi cuerpo desnudo y arrojó prismas de luz por toda la habitación. Agradecí a mi estrella de la suerte porque ya no pude sonrojarme cuando recordé la forma en que las placas de metal rozaban mi piel mientras Edward me hacia el amor.

"Me gusta esta canción" dije contenta.

"Me alegro. Se ajusta al momento porque se llama El Único Momento En Que Estamos Solos, dijo riéndose suavemente. "Alguna vez te he dicho lo maravillosamente bella que eres Sra. Cullen? Murmuró mientras sus ojos recorrieron lentamente mi forma pálida y regresaron para enfocarse de nuevo en mi rostro. Yo presioné mi nariz en su cuello e inhalé profundamente para respirar el delicioso aroma que permanecía en su piel.

"Solo un millón de veces" dije con una sonrisa y presioné mis labios contra el espacio debajo de su oreja.

"Bueno, ésta es para un millón y una" susurró mientras rodaba sobre mí y comenzaba a darme besos ligeros como una pluma en mi rostro, en mi cuello y abajo en mi estomago.

Tiré de él para presionar mis labios contra los suyos y comenzamos a besarnos con un fervor incrementado. Yo nunca me saciaba de él. La sensación de su cuerpo desnudo junto al mío enviaba ondas de placer a todos los puntos de mi cuerpo. De repente, sus brazos se tensaron y se alejó de mí.

"Oh por el amor de… ¡Alice, ¿podría esto esperar?!" Gruñó molesto.

"¡He estado esperando hace mas de una hora Edward!" su voz irritada era sofocada en el pasillo por la puerta cerrada de nuestra habitación. "¡Ustedes dos son peores que Emmett y Rose! Póngase algo encima y estén decentes para que pueda entrar"

Edward se arrastró para salir de la cama y se subió un pantalón de lino color caqui en un movimiento fluido. Yo agarré su camisa del suelo y me la puse encima. El salió disparado hacia la puerta y la haló para abrirla con una visible frustración.

"¡No necesito ayuda para vestirme! Soy perfectamente capaz de vestirme yo mismo y lo e hecho exitosamente por los últimos cien años"

Alice se mantuvo calmada con una pila de ropa en sus manos. "Si tu crees que le vas a sacudir la confianza a un chico que es aun más arrogante que tu, sin atravesar algunos dolores especiales con tu apariencia, te equivocas. Tú ya no puedes verte endemoniadamente guapo Edward. Nathan es endemoniadamente guapo. Tú debes ser maravillosamente bello e idiotizador-de mentes. Tu apariencia necesita ser retocada un poco. Años de estar casado con Bella han causado que te conviertas en un ser despreocupado en cuanto a seleccionar tus ropas se refiere. Necesitas mi ayuda"

"Gracias Alice" dije de manera contrariada. "Asumo que yo no necesito verme fabulosa, así que puedo vestirme yo misma."

"No, escogí ropa para ti también, pero la mayoría de mis esfuerzos han sido para convertir a tu esposo en la pesadilla de la existencia de Nate McFadden. Cada vez que él tenga que oír de otra chica que Edward Cullen es bello, o ver ojos femeninos seguir a Edward en vez de a él, su frustración irá aumentando de forma palpable. Y también mi disfrute. Que imbécil" dijo animadamente.

"Pónganse esto y luego vengan conmigo para escoger lentes de sol. Ya se que voy a hacer con tu cabello así que no lo toques" le ordenó a Edward. "Aquí esta tu ropa Bella. Creo que deberían irse en el Vanquish a la escuela hoy. Combinaría muy bien con tu atuendo Edward."

"¿Ahora emparejas los atuendos con los autos? Eres realmente increíble Alice" gruñó Edward entre dientes.

"Soy increíblemente adorable. Hagan lo que se les pide. ¡Los veré pronto!" ella sonrió tiernamente y salió disparada de la habitación.

No pude evitar la risa que empezó a salir fuera de mí cuando vi a Edward quedarse ahí parado como una estatua con los ojos muy abiertos y sus manos congeladas en el aire rodeando el espacio donde el cuello de Alice acababa de estar.

"¡Bueno ya era hora! Todos estos años siendo su "Barbie conejillo de indias" y ahora te toca ver lo que se siente" continué con mi risa de campanillas. Él sólo se volteó y me miró.

"Traidora" murmuró.

Caminé hasta él mientras empujaba las largas mangas de su camina de botones hasta arriba de mis brazos para poder pasar mis manos por su cabello. "Si te sirve de consuelo, no sé como va a ser posible para ella el hacerte aun mas hermoso, pero síguele la corriente. Yo siempre lo hago."

Él apretó sus dientes y comenzó a sacar ropa de la pila que Alice había dejado al final de nuestra cama. Yo escogí los pantalones blancos ajustados y el suéter de cuello en V que ella había escogido para mí. Encima del suéter había unos zarcillos pequeños tipo candelabro de zafiros azules. Nada muy ridículo. Suspirando, comencé a vestirme. Escuché a Edward desaparecer de la habitación detrás de mí y murmurando algo para sí mismo. El se había vestido apurado. Los pantalones blancos abrazaban mis piernas hasta los tobillos como si fueran una segunda piel, y el suéter me quedaba perfectamente. Fui al baño para asegurarme de que el cabello que me había lavado anoche no se había secado de manera muy desastrosa.

Algunas veces aún me sorprendía por el reflejo que veía en el espejo. Luego de los primeros años de ser vampiro, mi belleza ya no me impresionaba tanto como la mirada de pacifica serenidad que siempre dominaba mis rasgos. Había decidido que no era sólo la transformación la que había mejorado mi apariencia… la verdadera diferencia venía del hecho de que finalmente había encontrado un lugar donde podía encajar sin avergonzarme, y que finalmente había encontrado a alguien que me entendiera por completo. No había un mejor sentimiento o régimen de belleza en el mundo. Añadí un poco de rubor a mis mejillas descoloridas y colgué los zarcillos a través de mis orejas.

Mientras salía de la habitación pasando un peine por mi cabello como toque final, vi a Alice caminar por la puerta sosteniendo unas zapatillas abiertas de color neutro y tacón alto. Abrí mi boca para protestar y entonces se me olvidó como hablar. Parado en la puerta luciendo como un hombre que acababa de ser forzado a soportar una pequeña tortura estaba Edward.

Estaba usando unos perfectos jeans en un color índigo oscuro. La camisa de botones tenía un profundo color azul cielo y un ligero brillo que hacían creer que era la obra de algún diseñador italiano y hecha a mano prestándole atención al más mínimo de los detalles. Una chaqueta de cuero color chocolate y cuello alto, además de lentes de sol polarizados que reflejaban la habitación completaban el look.

El cabello color bronce de Edward usualmente se veía despeinado como si él no se hubiera molestado en hacer nada con el en la mañana. Siempre se veía tan sexy que nadie se había molestado en decirle nunca que lo mejorara. Alice había perfeccionado el look creando intención en el caos con una pequeña cantidad de espuma y una mano artística.

En una palabra: glorioso. No había alguna manera terrenal en la que cualquier mujer se resistiría a mirarlo.

Hasta Alice lo estaba viendo con una mirada de presuntuosa auto-felicitación. "¿Qué opinas Bella? Definitivamente creo que los lentes YSL le dieron el toque perfecto al look."

"Creo que Edward y yo faltaremos a clases hoy" dije sin aliento.

"No, ¡No lo harán! No hice todo esto sólo para ustedes dos. Al menos déjenme tener mi oportunidad de ver a todas las chicas a punto de desmayarse cuando vean a mi hermoso hermano" dijo ella con orgullo.

Edward solo presionó sus labios con irritación mientras se inclinaba hacia el marco de la puerta y cruzaba los brazos sobre su pecho con una actitud despreocupada que lo hacía ver aún más sexy. Creo que de hecho usaré esos zapatos ahora, pensé para mi misma mientras una mínima cantidad de preocupación rodaba dentro de mi cabeza. Desde luego que yo estaba acostumbrada a que las mujeres se le quedaran viendo a Edward. No importaba que el hecho de que se veía aún mas asquerosamente atractivo de lo usual. Puse mi mano abierta hacia Alice rindiéndome para tomar los zapatos.

"¡Sabía que cambiarias de parecer! Dijo con alegría. "Te ves muy bien Bells, de paso. Nosotros nos iremos para adelantarnos. Emmett quiere hablar con el entrenador de carreras antes de clases. ¡Nos vemos allá!" ella bailó con mucha gracia hasta la puerta, tomó una última mirada de satisfacción a ambos y bajó alegremente para encontrarse con Jasper.

"¡Vaya papá! ¿A quien estas tratando de impresionar? Exclamó Nessie de manera apreciativa mientras pasaba por ahí, de camino a bajar las escaleras para ir a la escuela.

"Que tengas un buen día cariño" él murmuró sin responder su pregunta o voltearse para que ella lo pudiera ver bien.

Nessie se encogió de hombros. "¡Adiós mamá!" y corrió escaleras abajo mientras yo le decía en voz alta que tuviera un buen día.

Edward continuó mirándome detrás de sus lentes con sus labios presionados y los brazos cruzados sobre su pecho. Deslicé las zapatillas en mis pies y comencé a caminar cuidadosamente hasta él. Al alcanzarlo, halé lentamente sus lentes de sol hasta su nariz para poder ver sus ojos.

"Pensé que la idea era que yo me viera mejor de lo usual, no que tu te veas aun más pecaminosamente hermosa que ayer. ¿Cómo se supone que esto va a ayudar a Nate a olvidarse de ti?" bromeó.

"Nadie va a mirarme a mí si estoy parada al lado tuyo Edward" respiré.

"Bueno, respetuosamente estoy en desacuerdo, pero supongo que tendrás que estar justo a mi lado durante todo el día, solo por si acaso"

Abrí mi boca para responder y teléfono sonó abajo. Ambos volamos escaleras abajo a tiempo de escuchar a Carlisle decir educadamente: "¿Puedo preguntar quien la llama por favor?" ambos escuchamos la respuesta. La ira llenó los ojos de Edward mientras Carlisle me pasaba silenciosamente el teléfono a mí.

"Hola" dije en el tono mas desinteresado que pude reunir.

"Hola hermosa. Me preguntaba a que hora debía pasar buscándote para llevarte a la escuela." Era una afirmación, no una pregunta… como si debiera sentir que este era mi día de suerte porque Nathan McFadden me había querido llevar a la escuela.

"No necesito que me lleves a la escuela. Edward me va a llevar" repliqué mordazmente.

"Pero mandé a lavar mi auto anoche con el expreso propósito de transportar a tu hermoso ser. No me vas a decir que perdí mi tiempo ¿verdad?" me dijo sin titubear.

"Eso es exactamente lo que voy a decirte Nate."

"¿Alguna vez has estado en un Corvette al menos nena? Como veo que no quieres que te lleve, quizás te deje manejarlo si estas interesada." Su voz era como mantequilla y estaba llena de insinuaciones. Los ojos de Edward eran piscinas negras de furia.

"Yo definitivamente no estoy interesada, no tengo ninguna necesidad de autos extravagantes que no me impresionan en lo mas mínimo. Voy a llegar tarde, así que tendrás que disculparme." Colgué el teléfono de un golpe, probablemente rompiendo la base. La ira me llenó por su completa falta de respeto por cualquier cosa que estuviera fuera de sus propios deseos. Edward estaba congelado y un gruñido bajo escapaba de su garganta. Se veía fiero y amenazador… no lo había visto así en muchísimos años.

Carlisle puso una mano en el hombro de Edward y murmuró "Necesitas controlarte hijo. Si le demuestras que te puede provocar, solo haces el juego mucho más interesante para él. Nuestro objetivo es que pierda interés. Intenta no olvidar eso." Su voz era amable. Él sabía lo difícil que era controlarse para Edward cuando se trataba de mí.

Yo dejé la ira de lado y busqué la mano de Edward. "Vámonos a la escuela Edward. No es la gran cosa, siempre supimos que herir su ego no seria fácil. ¡Es del tamaño de la maldita Texas!" bromeé en un pobre intento de aligerar el ánimo. Los ojos de Edward no cambiaron, pero sus hombros se relajaron un poco. Lo arrastré de la mano hasta el garaje y me despedí alegremente de Esme y Carlisle. Sin decir palabra, él presionó el botón para abrir las puertas del Vanquish que Alice ya había sacado del garaje. Nos deslizamos a nuestros asientos y el olor de cuero y madera llenó mi nariz. Edward no puso la llave en la ignición.

"¿Edward? Pregunté tentativamente. "Por favor dí algo"

"Lo siento Bella," el tomó una pausa para respirar profundo. "Es sólo que no puedo superar lo insultante que él es contigo, conmigo… ¡cuan insultante es él con todo el mundo! Yo odiaba mucho a Jacob cuando te perseguía, pero yo siempre supe lo serio que eran sus sentimientos y que a él le importabas mucho más tú que incluso él mismo. No puedo conciliar la idea de tener que escuchar calmadamente a un hombre que te considera sólo como una propiedad que puede usar y descartar a su voluntad. No tienes idea de cuantas ganas tengo de golpearlo y dejarlo sin sentido."

"Edward tienes que recordar lo que dijo Carlisle. No tiene importancia. No estoy tratando de menospreciar tus emociones, pero desafortunadamente tú no eres el único chico en Brevard que ha tenido que soportar esto por causa de Nate. Al final del día tu calma y control harán una diferencia más grande que cualquier muestra de ira. ¿Por favor?" le dije suavemente.

El empujó las llaves en la ignición y sonrió torcidamente. "Nunca e sido capaz de negarte nada por mucho tiempo, así que supongo que tendré que dejarte ganar en esto también." Él intento ocultarlo, pero yo aún podía ver la tensión en su mandíbula mientras se ponía de nuevo los lentes de sol.

Él tomó mi mano y la puso debajo de la suya en la palanca de cambios mientras rápidamente hacia los cambios para aumentar la velocidad del auto de una forma rápida y con movimientos fluidos. Traté de ignorar el velocímetro mientras alcanzaba unos 190 Km. Por hora en un tiempo record. El sonido del motor del auto parecía tener un efecto calmante en Edward, y para cuando llegamos a la escuela, su rostro se había relajado considerablemente.

Mientras rodeábamos la curva hacia el estacionamiento, vi a un hombre de mediana edad en una Van pisar los frenos de golpe para poder vernos pasar. El auto plateado gruñía como una pantera mientras nos movíamos entre las filas para encontrar un puesto. Mientras Edward retrocedía para estacionar, vi a un grupo de estudiantes arremolinados apreciativamente alrededor de Nate y su Corvette negro.

Colin McFadden fue la primera persona en notarnos. Sus ojos se salían de sus orbitas mientras agarraba el brazo de Nate para girarlo en una posición en la que Nate pudiera vernos.

"Colin, que demonios…" los ojos de Nate se estrecharon peligrosamente mientras consideraba el brillante Aston Martin y el arrogante dios griego que se deslizaba del puesto de conductor. Sonreí con una sarcásticamente dulce sonrisa a Nate mientras me levantaba del auto de Edward. Podía ver la extrema irritación en el apuesto rostro de Nate desde 10 metros de distancia con perfecta claridad.

"Bueno hermosa, parece que me has estado mintiendo. Escuché cuando hablamos por teléfono que no te impresionaban los autos extravagantes" me dijo con voz alta para cubrir la distancia.

"Yo simplemente no estoy impresionada por tu auto extravagante Nate." Dije mientras Edward caminaba delante del Vanquish para envolver sus brazos posesivamente alrededor de mi cintura. Los otros chicos solo nos veían a nosotros. Varias chicas se le quedaron viendo a Edward con una mirada atontada y de confusión en sus ojos que yo definitivamente entendía. La boca de una pobre chica estaba colgando abierta descaradamente.

"¿Eso es… un Aston Martin?" pregunto un chico con reverencia.

Edward le dio al chico una sonrisa cortes que causó la rápida aceleración de los latidos de corazón de las chicas alrededor de nosotros. "No me importaría si vinieras a verlo." El chico dio unos pocos pasos tentativos hacia nosotros.

"En serio" dijo Edward calurosamente mientras sostenía las llaves en alto. "Hasta puedes encender el motor si quieres."

Eso lo logró. Todos los chicos que hace unos pocos minutos habían estado admirando el Corvette negro de Nate hicieron fila hasta el Vanquish.

"¡Vaya! ¿Este es el automático estándar o es el retroajustado con la palanca de cambios?"

"Estaba retroajustado con la palanca antes, en 2007" dijo Edward mientras les enseñaba como encender el auto. En pocos momentos, el gruñido del enorme motor había logrado atraer incluso la atención de Colin McFadden.

Yo me quede a un lado mientras veía la elegante confianza y conocimientos de autos de Edward ganarse la admiración de todos los muchachos a nuestro alrededor… todos excepto Nate. Él se mantuvo junto a su auto con una expresión asesina en su rostro. Comencé a ver una nube oscura de amenaza radiar de él hacia Edward. Yo silenciosamente empujé mi escudo para bloquearlo. Apretando los dientes con frustración, se volteó para dirigir su atención hacia mí. Mientras me apreciaba a distancia, se las arregló para borrar la irritación de su rostro y mantener la compostura. Caminó con confianza hacia mí para colocarse justo en mi línea de visión. Vi con mi visión periférica la postura de Edward volverse rígida mientras le mostraba a su audiencia cautiva el sistema de navegación.

"Así que, ¿Qué sucede princesa? Te llamo para ofrecerte mis caballerosos servicios y me dices que no te gustan los autos. Veinte minutos después te veo llegar en esta obra maestra de la ingeniería automotriz." Me dijo ligeramente.

Tomé una gran bocanada de aire y lo miré directo a los ojo. Sentí una sensación similar al mareo entrar en mi cabeza. Pasó rápidamente. Continué manteniendo su mirada mientras re-establecía una firme mirada de molestia en mi rostro.

"No estaba mintiendo. No me importan mucho los autos. A Edward le encantan los autos. Si querías presumir, habrías sido mas exitoso pidiéndole a Edward si necesitaba que lo trajeran a la escuela."

Él estaba atónito porque su mirada directa no tuvo impacto sobre mí. Recuperándose rápidamente de su aspecto de sorpresa, remarcó, "No lo creo. Cullen no me interesa mucho. Tú por otra parte…" él se inclinó mas cerca de mí y el olor que emanaba de él rechazó mis instintos aún cuando no era un olor físicamente desagradable. "Tú tienes mucho mas que mi mero interés. La única cosa que yo podría posiblemente ganar de pasar mi tiempo con Cullen es la respuesta de cómo fue capaz de meterte dentro de su auto extravagante." Vi a Edward comenzar a caminar hacia mí.

"Eso es sencillo" dije con una dulce sonrisa mientras Edward tomaba mi mano, apretaba el botón de los seguros del Vanquish, y comenzábamos a caminar hacia la escuela.

"Yo le pedí que me llevara"

El aspecto de presumido de Nate desapareció de su rostro, siendo reemplazado por uno de furia mientras mi risa coreaba a su alrededor. Sus amigos se quedaron en shock ante mi abierta burla. Yo sabía que habíamos tocado un nervio. Yo sólo esperaba que fuera el correcto.
Guerra Psicológica – Edward

Para la hora del almuerzo, las noticias se habían esparcido por la escuela como el fuego. Nathan McFadden ya no era el dueño del mejor auto en el estacionamiento de La Secundaria Brevard. Edward Cullen había conducido a la escuela en un Aston Martin Vanquish plateado.

El chisme no terminaba ahí. Como un infantil juego de teléfono, las exageraciones crecieron más y más con cada hora que transcurría, mezclándose con la verdad para crear un atolladero que volvía mi mente pesada y llena de trivialidades.

"¿Escuchante que Edward Cullen puede que en realidad sea algún príncipe del Este de Europa?"

"Escuché que Nate le pidió a la novia de Edward, a Bella para salir ¡Y ella se rió de él!"

"¡Edward tiene que ser el chico mas guapo que haya visto en mi vida! Con razón su novia es una modelo."

"Creo que los Cullen son parte de la mafia Rusa. ¿De que otra forma podrían costear esa clase de autos?"

"¿Ya viste a Nate? ¡Se ve furioso!"

"Edward Cullen esta definitivamente mucho mas bueno que Nate"

"Edward amenazó con golpear a Nate detrás de la escuela hoy al terminar el séptimo período si Nate no deja de perseguir a Bella Swan."

La mente humana siempre había sido sorprendente para mí y nunca cesaba de impresionarme lo rápido que una persona podía volverse relevante con el más ligero cambio de circunstancias. Desde luego, esto significaba que lograr una rápida irrelevancia era plausible también. Añoraba la época en la que eso sucedía mientras continuaba sonriendo y pensando en cosas graciosas para decirle a las masas que querían mi amistad ahora que traía una nueva chaqueta, unos lentes matadores y un auto costoso. Me reí con ganas en el almuerzo mientras ponderaba mi nueva fama.

"¿Qué es tan gracioso?" me preguntó Bella con una voz cansina que yo sabía que era producida por tener que lidiar con nuestra recién encontrada notoriedad. Si había alguien más en la mesa de mi familia que yo sabía que odiaba esto tanto como yo, esa era Bella.

"Sólo me estoy riendo de lo fácil que es ser popular. Todo lo que se necesita es dinero y la actitud correcta."

"No lo se Edward. ¿Has escuchado ese dicho? 'Enséñame al chico mas popular en la escuela y yo te mostraré el mayor mentiroso de la escuela'. Realmente creo eso. Ahora mas que nunca" me dijo con una sonrisa irónica. Alice irrumpió en risas como respuesta

"Bueno solo esta destinado a ponerse peor. Emmett se va a quedar después de clases para practicar con el equipo de carreras. Colin McFadden es el corredor estrella. También es el recibidor y el As del equipo de futbol. Creo que va a tener que conformarse con la fama del estadio de futbol esta temporada, no en las pistas," dijo Rosalie con satisfacción.

Yo ya estaba completamente aburrido con este ejercicio. La única cosa buena que pudo salir de la escena de esta mañana, que parecía haber sido sacada de las páginas de una novela para televisión, era el hecho de que Nate no le había dirigido la palabra a Bella en todo el día. Esa era razón suficiente para sufrir la inundación mental.

Edward no vayas a exagerar. Nate esta esperando para hablar con Bella después del almuerzo. En realidad, creo que esta listo para descargar su frustración con ella. Él está realmente furioso de que ella se haya reído de él esta mañana frente a sus amigos. No será tan amable como antes. Tienes que decirle a Bella para evitar que se le acerque. No nos ayudará en nada si ella pierde el control y lo golpea en el rostro.

Asentí sombríamente hacia Alice. Yo no permitiría que él tuviera la oportunidad de hablar con ella. Mientras Bella se ponía de pie para llevar su bandeja de vuelta, caminé casualmente detrás de ella y escuché de nuevo la nube mental de comentarios con respecto a lo linda que ella era, lo bello que me veía, lo interesante que éramos ambos, mi hermoso auto, etcétera. Al menos sabíamos que nuestros intentos de monopolizar las mentes de nuestros compañeros estudiantes estaban funcionando. Mientras ella se volteaba luego de depositar su bandeja, le sonreí maliciosamente. Miré la esquina oscura detrás de Bella donde se amontonaban mesas y sillas extra en un gran pilar. Inclinando mi cabeza en esa dirección y guiñándole un ojo, tomé su mano y la llevé allí. Mientras rodeábamos la esquina para salir de la vista de todos, la halé hacia las sombras y rápidamente la presioné contra la pared.

"¿Bella?" Pregunté inocentemente mientras apresaba sus manos contra la pared a cada lado de su cabeza. Comencé a besar la línea de su cuello despacio.

"¿Si?" dejó salir débilmente mientras yo arrastraba la punta de mi lengua lentamente desde su cuello hasta su oreja.

"Estoy harto de la escuela. Quería saltarme el próximo período en el Vanquish. ¿Tú crees que yo pueda encontrar a alguien que este dispuesto a besarse con Edward Cullen en su Aston Martin?" quité una de mis manos de la suya en la pared y la puse en la parte baja de su espalda para aplastarla contra mi.

"¡Edward! ¡Es sólo el segundo día!" Me dijo sin aliento. Yo sabía que su resistencia se estaba desmoronando. Presioné mis labios contra los suyos y comencé a masajear lentamente su lengua con la mía.

"¿Quieres acompañarme?" murmuré contra sus labios mientras mi mano se movía desde su espalda para correr despacio por sus caderas y de vuelta a su cuello para apretarla en un beso fuerte. Yo sabía que había ganado en el momento en que sentí sus manos aferrarse a mis hombros para acercarse mas hacía mí.

"Edward Cullen. ¡Tú planeaste esto!" me dijo débilmente.

"No soy ningún tonto" sonreí mientras la halaba de la pared y comenzábamos a caminar a la salida mas cercana sin mirar atrás.

Abrí los seguros del auto, y ella me agarró del cuello de mi chaqueta para empujarme hacia el asiento de pasajero. Comencé a reírme silenciosamente mientras ella se montaba en mi regazo y halaba mi rostro contra el suyo para continuar el beso que habíamos comenzado en la cafetería. Enterré mi rostro en su cabello y bebí su aroma embriagador mientas recorría su abdomen con mis manos hasta llegar a la parte baja de su espalda para arquear su cuerpo contra en mío mientras besaba su cuello. Intenté mantener la intensidad de nuestros besos a raya para no empujarnos hasta el límite. No necesitaba que Carlisle recibiera dos llamadas de queja en dos días. Además, Emmett probablemente no nos dejaría olvidar esto nunca.

Los pensamientos de Alice vinieron a estrellarse en mi cabeza con la fuera de un tractor.

¡Edward! Colin los vio salir de la cafetería. Le dijo a Nate. ¡Nate esta saliendo ahora mismo y se esta moviendo hacia tu auto!

Maldije entre dientes.

"Pensé que reservabas esa clase de lenguaje para momentos mas intensos y apasionados" dijo Bella riéndose sin aliento. "¿Qué sucede?" dijo frunciendo el ceño cuando vio mi rostro.

"Nate nos vio irnos. Él quiere hablar contigo. Tu adorable sentido del humor de esta mañana no le sentó muy bien. Bella, no importa lo que pase quiero que te quedes en el auto y reacciones lo menos posible. Él esta buscando provocarnos y re-establecer su dominación. Realmente odio que nos haya atrapado en una situación comprometedora" murmuré rápidamente.

Bella enderezó su suéter y pasó sus dedos por su cabello para arreglarlo mientras mordía su labio inferior con preocupación.

Vaya, vaya. Me pregunto si debería tocar en la ventana. Quien habría pensado que la tranquila chica nueva se saltaría las clases para meterse con su novio en el auto. Yo sí que se elegir a las mujeres. Siempre son las tranquilitas…

Presioné mis labios y plasmé un supremo aspecto de arrogante despreocupación en mi rostro y abrí la puerta del auto. "Nate" fingí estar sorprendido mientras levantaba a Bella de mi regazo y salía del auto.

"Cullen. Debo decir que estoy impresionado. Tendrás que darme algunos tips uno de estos días. Hola nena" le dijo Nate a Bella mientras se inclinaba hacia el auto para verla. Él había colocado su mano en la puerta para prevenir que yo la cerrara. Bella no dijo nada mientras sus ojos miraban detenidamente su cabello enredado y su cara culpable. Vi un toque de ira en sus ojos de color ambarino.

Demonios ella esta muy bien. Se ve aun mejor cuando sabe que hizo algo mal. Al menos sé que cuando me deshaga de esta espina en mi costado, no será muy difícil obtener lo que quiero. Si ella se esta entregando a Cullen, también se entregará a mí. Me aseguraré de eso.

"¿Querías algo Nate?" dije con los dientes apretados.

"Así que Isabella, quería dejarte saber que, en el futuro, no es una buena idea hacerme ver como un tonto frente a mis amigos. Eso me enfurece. La vida es mejor para todos si yo no estoy enfurecido."

"Yo sinceramente espero que no la estés amenazando, McFadden." Dije con el tono más parejo que pude.

"Velo como quieras. Ella me faltó el respeto esta mañana y no importa que tan hermosa o especial se crea que es. Yo no seré irrespetado. Ella debería disculparse."

"¿Tú tienes un problema con el irrespeto Nate?" dijo Bella con incredulidad. La miré alarmado. Ella estaba furiosa.

"Tú nos has faltado el respeto a Edward y a mí en cada oportunidad que has tenido. Eres una asquerosa excusa de un niño pretendiendo ser un hombre. ¿Tú quieres que yo me disculpe? ¡Como el infierno me disculparé contigo! Dijo ella con furia.

"Bella" dije como advertencia.

Los ojos de Nate brillaron de ira, y la nube de malicia flotando alrededor de su piel se volvió gruesa entre nosotros. Esta pequeña gata del infierno necesita una buena paliza. Me aseguraré de dársela…

Dí un paso amenazador hacia él, usando cada fibra de mi autocontrol para mantener mi ira intacta.

"Cullen. Mantén a tu pequeña ramera bajo control."

Siseé entre dientes en un intento de enfocarme en mi respiración mientras mi vista se cubría de una furia roja. Todo lo que tenía que hacer era subir mi mano. Sólo necesitaba mi pulgar y mi dedo índice…

"¿Cómo llamaste a mi hermana?" dijo Jasper mientras salía de las sombras detrás de un auto. Emmett también se materializó de la nada para pararse amenazadoramente detrás de Nate. Nate tomó un momento para analizar la situación y dio un paso atrás para alejarse del vehiculo luego de decidir que la auto-preservación era mas importante que su ego herido, por los momentos.

"Lo mejor es que ustedes se quiten de mi camino Cullen. Todos ustedes. No olvidaré esto." Se volteó para hacerle frente a Emmett, retándolo a hacer algo. Me moví hacia Emmett para dejarlo pasar con una extrema renuencia.

Ella no se saldrá con la suya. Todavía obtendré lo que quiero de ella. Simplemente no tengo que seguir siendo amable. No más juegos. Puedo esperar tanto como sea necesario. Me entusiasma la posibilidad de restregárselo en su cara de niño bonito. Su perfecto angelito… ya verán lo que les viene. Me aseguraré de ello.

Guerra Psicológica – Renesme

Lancé mi bolso hacia el asiento trasero del bebé de Jake… su Mustang GT 500 del 67. Mi familia se lo había dado como un presente hace algunos años, y él había pasado las últimas dos semanas trabajando exhaustivamente para modificarlo. Yo usualmente adoraba meterme en el asiento de pasajero de su auto. Por alguna razón, me sentía como en casa con el olor a cuero restaurado y el gruñido del motor llenando mis sentidos.

Hoy era diferente. Hoy yo estaba realmente molesta. Hoy yo quería respuestas.

"¡Hey Nessie!" dijo Jake alegremente.

Me volteé para mirarlo mientras él comenzaba a bajar por el camino de nuestra casa. Su sonrisa vaciló tan pronto como vio mi rostro.

"¿Pasa algo malo?" su preocupación era sincera.

"Si, pasa algo malo Jake" dije molesta. "Y hoy voy a mejorarlo. Estoy enferma y cansada de estar tirada en mi cama despierta en las noches preguntándome que demonios te hice para que me trates así"

El rostro de Jake se volvió pálido, y sus ojos se volvieron enormes. "Dime que hice Nessie. Sea lo que sea, no fue a propósito. Sea lo que sea, lo siento."

Yo casi pierdo el impulso de mi ira cuando escuché el dolor en su voz, pero yo me había comprometido con mi intención esta mañana, y no iba a pasar ni un día más ocultando mi frustración con él.

"Jake, ¿Por qué estas actuando tan extraño?" comencé.

"¿Cómo extraño?" preguntó con precaución.

"¿Por qué no quisiste saltar en paracaídas la semana pasada?"

"Te lo dije Nessie, es peligroso."

"Eso no te a detenido antes. Jake, por favor se honesto conmigo."

Me quedé viendo su rostro mientras él miraba con intensidad el camino frente a nosotros en un esfuerzo para ocultar sus emociones. "Jake, contéstame por favor" le rogué.

Él suspiró y dijo: "No quise ir a saltar en paracaídas la semana pasada porque pensé que tu papá se molestaría conmigo por ponerte en riesgo. Me e esforzado mucho últimamente para no hacerle perder el control a Edward."

"¿Por qué? ¿Papá te a dicho algo?"

De repente recordé que papa y Jake habían ido escaleras arriba ayer. No pensé mucho en eso en ese momento, pero ahora me preguntaba si estaba sucediendo algo que todos me estaban ocultando. Odiaba ser tratada como una niña.

"No, el no me a dicho nada. Solo no quiero molestarlo."

"Bueno ¿Y por qué demonios?" dije mientras mi irritación continuaba creciendo. "Papá se molesta con nosotros todo el tiempo. Luego lo supera."

La boca de Jake se convirtió en una línea dura mientras murmuraba "No creía que él fuera a superar esto."

"¿El paracaidismo? Después de todas las cosas estúpidas que él y mamá han hecho, ¿por qué el paracaidismo sería un gran problema?"

Jake suspiró de nuevo derrotado. "Al demonio con esto" susurró para sí mismo mientras paraba el auto a un lado del camino y lo apagaba. Me quedé sentada ahí, con la confusión mezclada con la irritación,

"No era por el paracaidismo Nessie. Nunca ha sido por el paracaidismo. Es algo sobre mí."

"Bueno entonces podrías dejar de ser un idiota misterioso y decirme ¿que esta sucediendo?"

Jake sólo se quedó mirándome con un aspecto que me hizo sentir algo extraño en el estomago. Respiró profunda y temblorosamente y se inclinó hacia mí. Sabía que mis ojos estaban enormes por la intriga. ¿Qué demonios le pasa a Jake? De repente, el temor me llenó con mi conclusión.

"¿Jake estas enfermo? ¿Eso es lo que sucede? ¡Por favor dime que pasa! Me esta volviendo loca. Si pasa algo malo, podemos arreglarlo. Dejaré de ser tan terrible contigo. ¡Sólo dime que te pasa!"

El levanto su brazo derecho. Podía verlo temblar mientras alcanzaba mi cabello para quitar un mechón de mi rostro y luego poner su mano en mi mejilla. Sentí una sensación extraña mientras el calor de su palma empapaba mi piel, y casi se sentía como si me hubiese dejado lentamente en shock. La tibieza de sus oscuros ojos se intensificó. Y sentí una insoportable necesidad de alcanzar y tocar su rostro… era insondable y desconcertante. Abrió su boca para decir algo, dudando… conflictivo.

"No puedo hacerlo" susurró. "Lo siento Nessie. No puedo. No ahora."

"¿De que estas hablando?" exclamé mientras la extraña sensación en mi estomago comenzaba a ser reemplazada con ira.

"Por favor Nessie. Te prometo que te lo diré. Es sólo que no puedo ahora. Dame un día mas ¿Por favor?"

"Jake ya te dije que dejaría de ser tan malcriada contigo. Si sucede algo malo ¡Podemos arreglarlo! ¡Yo puedo arreglarlo!"

"No Nessie. No es nada que tú hayas hecho. Por favor sólo dame un día más. Te lo estoy rogando ¿Por favor?" su rostro se veía tan patético que asentí en acuerdo antes de pensarlo bien.

"Sólo para que sepas, esto significa que voy a estar enfadada contigo hasta que me digas Jacob Black." Le dije mientras mi ira volvía, a la vista de mi derrota temporal.

"Lo siento Nessie. Te lo voy a compensar." Me dijo con un obvio dolor.

De nuevo, el inexplicable deseo de alcanzar a tocarlo consumió mis pensamientos. ¡Lo que sea! ¡Él no iba a salirse con la suya para que dejara pasar esto con su patético acto de cachorro herido! Comprometida de nuevo con mi frustración, crucé mis brazos encima de mi pecho y lo ignoré durante todo el viaje hasta la escuela.

"Tienes un día mas Jake. Solo uno. Para entonces mas te vale que me cuentes todo." Dije molesta mientras cerraba la puerta del auto de un portazo y salía corriendo escaleras arriba.

Eché un vistazo sobre mi hombro y lo vi con la cabeza hundida en el volante con su frente presionada contra el cuero. Casi me doy media vuelta para ir a disculparme. Mierda, ¡me estoy convirtiendo en mamá! Apreté mis dientes juntos y me obligué a seguir caminando. Estaba tan confundida y frustrada que marché sin detenerme hasta mi clase de francés. Mi rostro debió verse muy interesante porque todos se quitaban de mi camino mientras intentaban no quedarse mirándome. Vi que Yuri me había guardado un asiento al lado de ella al fondo de la clase, así que continué mi marcha derecho hasta el escritorio y me senté rígidamente.

"Eh, ¿Nessie? ¿Te pasa algo?"

"¿Por qué crees que me pasa algo?" dije a través de mis labios presionados.

"Bueno, tu cara esta toda roja y tus ojos se ven un poco raros… como brillantes. Honestamente te ves como drogada."

Sonreí un poco a pesar de mi misma. "Solamente estoy muy molesta Yuri."

"¿Quieres hablar de eso?" me preguntó amablemente.

"Bueno… es un poco complicado."

"Entonces debe tratarse de problemas con un chico." Dijo ella con certeza.

¿Ah? No lo entendía. "Eh, no es esa clase de complicación Yuri."

"Nessie tenemos dieciséis años. La única cosa en nuestra vida que amerita la palabra 'complicado' es problemas con un chico."

Ella esperó para lograr el efecto. "Espera," dijo ella como si de repente se hubiese acordado de algo. "¿Esto es acerca de aquel moreno rebelde sin causa de ayer?" me quedé viéndola con mis cejas fruncidas y mi boca colgando un poco abierta. Eso fue rápido. Bajé mi voz cuando Madame Patton comenzó la clase.

"Si es, pero no es lo que estas pesando idiota."

"Si no es, entonces a mi me encantaría tener esa clase de 'complicación' con él. Hombre, ¡él esta súper bueno!"

Ante sus palabras una chispa de ira irradió desde dentro de mí. Ella lo vio inmediatamente en mi rostro. "¡Lo ves! ¡Lo sabía! Si es esa clase de complicación." Dijo Yuri con satisfacción.

"¿De que estas hablando?" le dije molesta.

"Ay por favor Nessie. No pensé que fueras tonta. Acabas de molestarte porque dije que estaba interesada en el chico de la motocicleta. Eso debe significar que te gusta."

"No en serio, no me gusta Yuri. Jake es como un hermano para mí. Hemos sido amigos desde que yo era una niña."

"Eso no quiere decir nada. Yo los vi juntos ayer. Vi la forma en la que él te mira. Él te mira como si tú iluminaras su día. No quise decir nada porque no sabía si a ti te gustaba también. Pero ahora lo sé." Ella se inclinó hasta su silla de manera burlona mientras Madame Patton nos veía a ambas como advirtiéndonos mentalmente que dejáramos de hablar.

Mi mente estaba literalmente corriendo dentro de mi cabeza. ¿Podría ser ese el problema de Jake? Mentalmente revisé nuestra conversación de esta mañana.

"Me e esforzado mucho últimamente para no hacerle perder el control a Edward."

"Nunca ha sido por el paracaidismo."

"No creía que él fuera a superar esto."

Ay dios. ¿Era eso?

¿Era por eso que él no me tocaba tampoco? De todas las cosas extrañas que él había hecho en las ultimas semanas, no lograba admitirle a nadie que esa era la más dolorosa. Mis recuerdos se llenaron con épocas en las que Jake me abrazaba fuertemente, ponía su mano alrededor de mi cuello en camaradería, o me daba un puñetazo en el brazo bromeando cuando me burlaba de él. Nuestra amistad siempre había sido abierta y de confianza. Cada vez que él dejaba de tocarme, yo me sentía como si pasara algo horriblemente malo conmigo… como si estuviera infectada con la plaga.

Durante el resto del día consideré los cambios en Jake estas últimas semanas. En el vacío de racionalización que Yuri había deducido astutamente, la mayor parte tenía mucho sentido.

Jake estaba evitando a mi papá para que no viera en la mente de Jake que yo le importaba mucho más que como amigo. Evitar el paracaidismo simplemente tenía que ver con un control de riesgos… si él ya sabía que mi papa estaba irritado, no era muy buena idea presionar su suerte. Él no me tocaba para prevenir cualquier tipo de pensamientos inapropiados que pudieran cruzar su mente. Pobre Jake. Mi papá debió hacer de su vida un infierno estas últimas semanas.

Inmediatamente se me ocurrió que papá ya debía saber todo acerca de esto… lo sabía y no me había dicho nada. Lo que significaba por su puesto que mamá lo sabía también.

Mis padres tenían esta clase extraña de matrimonio en el sentido de que ellos nunca se escondían nada el uno del otro. Ellos hablaban juntos sobre todo, todo el tiempo. Estaba claro para cualquiera que los viera que ellos estaban total y completamente obsesionados el uno con el otro. Su devoción mutua incluso me daba nauseas a veces.

Aún cuando yo aparentaba tener una perspectiva obstinada en lo que se refería al amor, como producto de mi conocimiento intelectual (uno no puede creer en el amor y leer a Jean-Paul Sartre por un extenso período de tiempo), yo siempre había admirado y deseado en secreto lo que mis padres tenían entre ellos. Pero nunca me había detenido a imaginarme teniendo algo como eso con alguna persona en particular, en especial no con Jake.

Jake era… Jake era mi familia. Él era mi hogar. Yo no tenía ni un solo recuerdo que no incluyera a Jake. El siempre había estado ahí para ayudarme siempre que yo hacía algo estúpido. Recordé sus tibias manos guiando las mías sobre todos los botones y el volante cuando me enseñó a manejar mi Harley este verano. Y recordé también la sensación de estar lentamente en shock cuando él puso su palma en mi mejilla esta mañana. Pensé en la vez que quise caminar con él por el bosque justo antes de que entrara en fase para hablar con Seth. La lluvia había rociado su pecho desnudo y enormes brazos y me burlé de él diciéndole que se veía como un drogadicto roído.

Recordé su forma alta y musculosa de nuevo, pero con una perspectiva completamente diferente. Mi estomago se llenó de un calor que subió hasta mi garganta.

¿Era posible? ¿Yo realmente sentía algo por Jake? Lo pensé seriamente y con el corazón abierto. Inmediatamente después de mi consideración, supe que tenía que ser verdad porque una sensación de paz se apoderó de mí por completo.

Tenia sentido.

Era verdad.

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