miércoles, 6 de enero de 2010

CAPITULO 24 "Mi Diario Isabella M. Swan" (PARTE 1)

**Los personajes e historia son obra y creación única de Stephenie Meyer -ya lo sabemos, gracias, continuen leyendo- la fuente mágica de los deseos es la única culpable de que yo reconstruya una historia alterna. FIN.**

Sólo les diré algo antes de que comiencen el capítulo: GRACIAS POR REGALARME SUS MÁS HERMOSOS PENSAMIENTOS.

Nota 24: Para este capítulo definitivamente no hay mejor canción que Freak on a leash de Korn. La musa rockera propone una más Unpayable Silence de Midnattsol.

¡Que comience la magia!



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POR CIERTO ANTES QUE NADA UNA DISCULPA POR LA HORA EN LA QUE LES PUSE LA HISTORIA JAJJA SI MERESCO QUE ME LINCHEN PERO EN VERDAD ESTUBE SUPER OCUPADA ESTE DIA JEJEJEJJEJE PERO BUENO MEJOR TARDE QUE NUNCA OK OK YA SE LOS DEJO ESPERO LES GUSTE Y POR CIERTO GRACIAS MIELI POR TU GRAN INSPIRACION EN ESTE HISTORIA OK OK ME TENGO QU IR Y NO SE PREOCUPEN MAÑANA PUNTUAL LES PONGO EL SIGUIENTE CAPITULO BYEEEE BESITOS VAMPIRESCOS!!!

Diario Pictures, Images and Photos24. Diario de Isabella M. Swan

(Parte uno)

“Si juegas con fuego, te puedes quemar”

Refrán popular.

Jueves 5 de octubre.

Mañana cumpliré una semana totalmente consciente de mi insoportable realidad.

Perdí a mi bebé y estoy deforme por el ataque de un... oso.

Así que ¿diario?, ¿para qué necesitaría llevar un diario cuando lo único que siento por la vida es odio? O mejor aún, ¿por qué comunicarme?

Me pregunto: ¿acaso alguien estaría dispuesto a escribir o platicar de su diario vivir habiendo perdido un hijo de la manera más violenta y estando en condiciones patéticas?

Lo dudo mucho.

***

Viernes 6 de octubre.

Te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio,

¡TE ODIO MALDITO OSO!

TE ODIO.

***

Sábado 7 de octubre.

El doctor Weiss es mi psicólogo, el mismo que ha pedido llevar un Diario. El doctor Cullen preocupado por mi estado, me ha solicitado venir cuatro veces por semana a “platicar” con él, si así se le pude llamar el vernos a los ojos y asentir de vez en vez. Mi total silencio les preocupa.

**Lo anterior me “sugirió” escribirlo el doctor Weiss durante la sesión**

Mis padres riñen sin cesar, se echan la culpa, uno al otro, por mis desventuras.

Todo a mi alrededor es caos. ¿NO BASTA CON ESO?

***

Lunes 9 de octubre.

Por fin me dieron de alta en el hospital, después de dos infernales semanas.

Resumamos el día: En cuanto tuve un pie fuera de la asquerosa habitación les dije a Charlie, Renée y Carlisle: “Quiero vivir sola” y ¡ah no!, TODOS parecieron estar confabulados contra mí.

¿¡Qué parte de “quiero estar sola” no entendió la gente!?



Regresar a mi casa era toparme con demasiados recuerdos dolorosos. Irme a Jacksonville era la peor opción si verdaderamente deseo hacerle la vida imposible a él. Y la casa de los Cullen no pintaba siquiera en mis posibilidades, ¿acaso soy la única que recuerda el accidente de mi cumpleaños?

¿Quién ganó de los tres? Bien… el más fuerte… o mejor dicho la más fuerte.

¿Alice me volvería a dejar actuar alguna vez con cierta autonomía?

P.D. ¿Adivina qué cuarto tenía cama? ¡Exacto! Cómo si no fuera suficiente extrañarlo, ahora cada que respiro es insoportable no añorarlo con mucha más fuerza.

***

Miércoles 11 de octubre.

¡Lo odio, lo odio, lo odio, lo odio, lo odio!

Odio al estúpido psicólogo y sus estúpidas deducciones.

Yo voy a perdonar a quien se me dé la gana y voy hablar hasta que yo lo decida. No él. No lo haré. Al diablo su diagnóstico de maniacodepresiva. ¿Él qué sabe si su vida ha sido color rosa? ¡Ya quisiera verlo en mi lugar!

Ojalá ya fuera vampiresa para irle a cortar la yugular… o mejor aún dejarlo igual de deforme que yo… ¿Ahora quién es maniacodepresivo doctor?

***

Jueves 12 de octubre.

No sé cómo explicarlo… pero creo que puedo controlar con mayor astucia mi don cuando no soy “amable”, o ¿será que el odio lo hace más fácil? No lo sé con certeza.

Pondré a prueba mis hipótesis, al fin y al cabo los sentimientos nobles no son propios de los verdaderos vampiros, ¿o si?, quizá la sed de derramar sangre me llama.

Como sea, después del ataque de ira de ayer todas mis perspectivas han cambiado, la venganza se vislumbra con caminos más alentadores.

P. D. Ayer y hoy fue fácil sacar ciertas alucinaciones de mi mente; los sonidos ya están medianamente manipulados; el agotamiento por éstas se hace menos perceptible.

***

Viernes 13 de octubre*.

Sigo temblando del horror, aún no puedo controlarme.

Iba dispuesta a entrar a mi consulta con el doctor Weiss, ya venía subiendo las escaleras como de costumbre, me faltaba sólo un piso por subir y en eso, a mis espaldas, él apareció.

“Bella quiero hablar contigo” pidió el maldito mientras cogía una de mis muñecas.

Obviamente jalé con agresividad mi brazo de su apretón. Odie sobremanera que me tocara. Estoy segura que desde ahí la rabia comenzó a hervir mi sangre, lo sé, lo sentí. Si ni siquiera a mi familia le hablaba, ¿por qué él iba a ser la excepción?

Intenté ignorarlo y pasarlo por alto, pero el imbécil obstaculizó el perímetro con su enorme figura. Ni lo miré, simplemente me di la vuelta para bajar al piso contiguo y tomar el elevador, juro que mi intención era controlarme, ya sabía que si quería podía dañarlo ahí mismo, pero ¡no!, aún era muy pronto, mi don no suponía la fuerza con que anhelaba hacerlo sufrir.

“No te vayas, necesito hablar contigo, dame al menos una oportunidad, antes de que los chupasangre vengan a secuestrarte” dijo.

¡Secuestrarme! ¡Estúpido! ¿Cómo se atrevía a solicitar que lo escuchara después de lo que me había hecho? y por si fuera poco ¡insultaba a quienes me habían salvado! Sinceramente mi cólera se salió de orbita.

Giré con el odio corriendo por mis venas, lo miré instantáneamente con la rabia desbordándose de mi corazón. Mi rostro se debió convertir en una expresión endemoniada, pues como si él sí supiese lo que continuaba dio unos pasos hacia atrás.

“¿Qué te han hecho? Bella…” reclamó mientras su miedo lo paralizaba. No sé con precisión qué habrá visto, pero debió ser tan aterrador como lo que yo presencié después.

La pregunta me inquietó negativamente a tal grado que sin premeditarlo, ni saberlo siquiera, lo miré, directo a las pupilas, en ese elipse negro que tenemos a la mitad del ojo, ahí clavé de manera especial la energía que se desbordaba de mi ser, hasta sentir un hilo magnético conectarse entre él y yo, cual si estuviera éste ensartado en una aguja y se enterrara en la manta de su cerebro, sin el menor obstáculo, llevándome por la oscuridad de su mente, recorriéndola veloz y ágil. Su mente iba siendo cada vez más mía conforme nuestras miradas se terminaban de enlazar. No puedo explicarlo de otra forma, no sé, me dejé llevar aún sabiendo que no era normal, la furia me dominaba, sólo supe que me encontraba dentro de sus pensamientos y de un segundo a otro, como si me topara con una pared, me detuve… allí estaba el miedo más latente de su presente: era el instante en que cambió de fase y me vio envuelta en sangre, inmóvil y con las heridas expuestas; gocé morbosamente al percibir que el maldito sufría. Sí, lo aceptó una adrenalina singular llenó de satisfacción mi corazón.

Sin embargo, ¡Diablos! Sigo temblando por lo que sigue. Fue tan real.

Juro que no me percaté de cómo pasó exactamente, sólo sentí un estremecimiento por mi columna vertebral y ¡ZAZ! me separé en dos personas, sí, ahí a mi lado había otra Bella, ¡lo juro! Aún sigue dándome escalofríos recordar cómo me espanté al verla y es que no sólo era mi persona, ella irradiaba toda la maldad concebible, es más mi corazón sigue retumbando al revivirlo; estaba tan absorta en mis emociones que cuando enfatice mi mirada en una particularidad muy sobresaliente me sorprendió y es indiscutible que lo escriba… SUS OJOS… No, no estoy loca, de verdad que no, ¡la vi!, ¡los vi! Eran rojos, tan carmesí como los de cualquier otro neófito.

Ésa Bella era yo, convertida en vampiresa y estaba sedienta.

El olor que transfirió la sangre del recuerdo del licántropo la hizo despertar. Sí, me cuesta reconocerlo aún en la intimidad de mi Diario, es de locos lo sé, pero es verdad, ésa Bella se había desprendido de mí por el olor de la sangre. Y cuando por fin se movió, se puso frente a mí, dispuesta a la venganza.

Primero me sonrió malévola, con una sonrisa tan retorcida y tan antinatural en mí que jamás me será posible olvidarme de ella, después, sin darme tiempo para asimilarlo, tomó íntegramente mi lugar, adhiriéndose a mí, estremeciendo nuevamente mi cuerpo. Y con nuestros brazos arrancó el recuerdo de la mente del lobo, como si jalará una sábana de satín negro tendida en una cama. Observé inexplicablemente como lo sacó por los ojos de Jacob y lo extendió en la realidad. No sé cómo, no sé si sólo la veía en mi mente, pero a través de ella comprendí cómo se ponía en marcha mi don, el juego de mi locura, las ilusiones, la esquizofrenia, la paranoia, todas.

Mi don no es más que un lienzo sobrepuesto en la realidad, un telón de seda que envuelve a la victima en un universo paralelo.

**La locura que me fue otorgada atrapaba las pesadillas y los sueños –el inconsciente— con el fin de destruir**

¡Por Dios! –Si todavía Lo puedo nombrar— es tan fuerte… es decir, sentí la lluvia fría en mi piel y el gélido aire de ese día.

Las imágenes continuaron, mas no me esperaba que ésa Bella reprodujese la parte que mi mente guardaba también bajo candado, demasiado tarde me percaté de ello. No sólo le iba a hacer daño a él sino a mí. ¡Me iba a ser revivir el momento! Ése que él no recordaba: ¡la masacre de mi cuerpo!

“Él mató a nuestra hija, no tú” oí claramente mi voz, sin embargo el enunciado le pertenecía a la vampiresa.

Con su naturaleza sádica, percibí como inclinaba nuestras miradas en el segundo justo en que el lobo hundía sus garras en mi vientre y desgarraba estruendosamente mi piel.

Las lágrimas aún se me vienen encima al rememorarlo, es cierto, sentí sobrenaturalmente el dolor de la bebé, su llanto de tristeza y después el amor y la despedida que le ofrecía a Jacob…

¡INAUDITO!

Todavía no logró comprender y me llena de frustración y asco la idea de que mi hija amara a ese bastardo que la asesino. ¡No lo acepto!

No puedo contar que pasó con el estúpido de mi ex novio, porque el impactó fue por demás traumático así que me retiré de esa ilusión y obligué a mi vampiresa a tomar su sitio. Así como gotas de lluvia las imágenes fueron escurriendo.

Temblaba, como ahora mismo, cuando el corredor y las escaleras volvieron a verse integras. Jacob estaba tirado en las escalerillas, perdido en la alucinación, sus ojos estaban en el mismo trance que los de Tanya aquella ocasión, no había margen de duda.

Cuando empecé a comprender que si yo me tranquilizaba en cualquier minuto él regresaría a la normalidad, así que salí corriendo de ahí y tomé un taxi que me trajo a la casa de los Cullen.

Me escabullí sin saludar a nadie, dando enormes zancadas hasta lograr encerrarme en la habitación de Edward. Tras el reflejo de los cristales, percaté lo pálido de mi rostro, era un tono muy semejante al de mi otra Yo, que ahora habitaba con más fuerza dentro de mí.

Después de terminar de recitar de memoria los diálogos de Romeo y Julieta –con el obsesivo objetivo de dispersar mi mente—, heme aquí desconcertada y al borde de una crisis de nervios.

¿Deberé de informarle a los Cullen?, ¿y si piensan que me he vuelto realmente loca?

¿Y si me estoy convirtiendo lentamente en vampiro?

¿En qué momento mi corazón dejará de latir?

***

Domingo 15 de octubre, en la madrugada.

Ayer tampoco asistí con el doctor Weiss, en primer lugar porque si me volvía a topar con él no respondería de mis actos; y por último y mucho más importante, me sentí muy deprimida como para levantarme de la cama y pretender continuar viviendo después de mi dulce sueño.

Soñé… soñé que jugábamos, Renesmee y yo, en el prado que su padre me había mostrado alguna vez, con todas esas bellas flores y la luz del sol en su cumbre. Era hermosa, tal cual la había descrito Alice, sólo que curiosamente Renesmee tenía como tres o cuatro años, reía, saltaba y correteaba a las mariposas que nos rodeaban. Estaba muy feliz al verla a mi lado.

“Estoy bien mami” me dijo mientras tocaba mis mejillas y me trasmitía de una forma inusual imágenes preciosas de todo cuanto había percibido en mi vientre, desde su papá hasta el último segundo que la consolé.

Todavía se me hace nudo la garganta al recordarla.

Desperté empapada en llanto y desde entonces no he podido parar.

Todas las veces que un Cullen vino a verme me escondí entre las cobijas, simulando estar dormida, supongo que a nadie logré engañar, pero parecen respetar mi duelo. Se los agradeceré cuando me decida a hablar.

P.D. Espero no haberme sugestionado y que el insomnio que sufro no sea parte de los cambios. Por cierto, hace mucho frío, creo va a comenzar a nevar.

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¡¿Qué tal eh?! Bueno es mi historia y si a mí no me gustara estaría jodida por completo, jajajaja.

Voy a ser sinceras con ustedes -y acepto todo tipo de críticas-, la verdad es que me fascina el rumbo que va tomando la trama (por cierto, dato curioso, nunca pensé que sería así). Analicemos: Bella loca y sádica; Edward asesino y con un perfil más vampirezco; y Jacob celoso y agresivo... ¡¡Yeah!! No sé qué piensen ustedes, pero si han seguido mi tergiversada trama ha sido por algo y como dice la linda de Laurageor, la historia es auténtica, no se pueden quejar por ello, además de que trato de NO escribir lo que ustedes ESPERAN leer. Sí, sí es cierto, Edward y Bella se aman, Jacob les va hacer la vida de cuadritos, pero hay muchas cosas que aún no saben ustedes y que le he sacado provecho de lo que ya existía con Meyer... ya verán, una prueba de ello es la LOCURA DE BELLA O LA MUERTE DE NESSIE A MANOS DE JACOB. ñiaca-ñiaca.

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