viernes, 16 de abril de 2010

Pimer día de Secundaria –Renesmee

aqui el ultimo cap de la semana les rtecuerdo que se publica los miercoles juevesy viernes y si tal ves unos ya la leyeron en el hi5 antes de que crearamos enste blog pero espero disfruten recordarla es una gran historia comenten sobre ella y nos leemos la prox semanaa biiiee!!1 besitos vampirescos

Pimer día de Secundaria –Renesmee

"Odio este uniforme. Esto va a apestar por completo Jake. No puedo creer que tenga que venir a una escuela privada de solo chicas. ¿Qué estaba pensando papá?"

Miré a Jake y me fue difícil descifrar las emociones que pasaban por su rostro mientras él manejaba. Él nunca fue muy bueno en guardarse lo que pensaba por sus expresiones. Me pareció haber visto humor, comprensión, entendimiento y…. ¿acuerdo?

"Dale un respiro a Edward. El solo quiere lo mejor para ti." Me dijo con una sonrisa.

Me tomó una fracción de segundo interpretar las emociones que había estado tratando de analizar.

"¡Tu no hablaste con mamá para nada acerca de que yo fuera a la escuela publica! ¡Me dijiste que lo harías! Ya veo que estas de acuerdo con papá… ¡ohh vamos! Voy a odiar a esas niñas ricas y lo sabes. ¿Por qué no intentaste convencer a mamá para que me dejara ir a la escuela pública con toda mi familia?" gemí

"Nessie, tu padre es muy terco, y las cosas no me salen muy bien cuando intento llevarle la contraria"

"Si mamá hubiese querido que yo fuera a la Secundaria de Brevard, papá no hubiese podido resistir por mucho tiempo. Él no soporta ver a mamá preocupada." Lloriqueé.

Recientemente, Jake había comenzado a molestarme. Desde hace mucho tiempo atrás, tanto como puedo recordar, el y yo habíamos sido los mejores amigos… cada vez que yo hacía algo y me metía en problemas, él estaba ahí a mi lado ayudándome. Como la vez que me llevé el Ferrari de mamá para competir en Las Vegas el año pasado, o cuando discutí con el Señor Mitchell, o la vez que me lancé en bungee desde la represa Hoover, el incidente cuando practicaba wake-boarding (esquí acuático), o cuando recorrí los rápidos de Yukón de clase 5… Jake estaba justo ahí para cuidarme en cada oportunidad.

Mi papá se ponía histérico y demás, pero Jake solo se reía y prometía que la próxima vez me detendría. Aunque nunca lo hacía… hasta hace poco. La semana pasada yo había querido saltar en paracaídas y estaba segura de que Jake estaría en el avión conmigo. Pero me había dicho que no lo hiciera o le diría a papá. No lo entendía, y no me gustó ni un poquito. Ahora, claramente, el no había intentado ayudarme a escapar del infierno de la escuela privada aún sabiendo lo mucho que quería estar con el resto de mi familia en la Secundaria de Brevard.

"¿Tu papá ya te vio las uñas o esos zapatos?" me pregunto Jake con una sonrisa.

"Si, los vio esta mañana. La tía Ali me defendió"

Mis uñas estaban pintadas de negro azabache y había obviado mi amor por los altísimos botines para preferir las botas de combate estilo Vivienne Westwood. Adoraba pintarme las uñas de negro pero mi papá lo odiaba porque pensaba que me hacían lucir gótica. Yo me reí escandalosamente cuando el dijo esto porque… bueno, es bastante gracioso que mi padre vampiro tenga problemas con el hecho de que mis uñas se vean góticas. Mi papá era muy anticuado.

"Las botas de combate son mi propia pequeña broma. Como papá me esta mandando básicamente a una escuela militar, pensé que debía usar accesorios que vayan con la ocasión" dije molesta mientras Jake se reía de mi irritación.

"¿Por que piensas que lo vas a odiar tanto?" me preguntó con tranquilidad.

"Déjame pensar. No soy exactamente el tipo de chica que asiste a fiestas de jardín o es anfitriona de cotillones o almuerzos. Todas esas chicas han ido juntas al colegio desde hace mucho. Las cosas que a mi me gustan y las cosas que les gustan a ellas son una absoluta incongruencia. ¿Crees que debería manejar mi Harley por los pasillos como un tributo a Steve McQueen y ver si así logro hacer algunos amigos? Pueda que esa sea una buena idea de todas formas… apuesto a que me expulsarían" me reí para mi misma.

"Entonces tienes miedo de que no harás ningún amigo" inquirió Jake.

Si, eso era un poco más aproximado a lo que temía. El buscó a tientas mi brazo.

"¡Oh no Jacob Black! ¡No mirarás dentro de mi cabeza hoy!"

Yo amaba y odiaba esa parte de ser una persona sobrenatural. Si yo entraba en contacto físico con alguien, tenía la habilidad de compartir todo lo que pasaba por mi cabeza con esa persona. Y, por el contrario, todo lo que tenía que hacer alguien para saber que pasaba por mi cabeza era tomar mi mano. Aunque lo quisiera o no.

Al menos Jake respetaba mi espacio personal. De hecho, recientemente parecía estar evitando tocarme a toda costa. Era extraño. Cada vez que intentaba hablarle sobre eso, se reía y me decía que estaba volviéndome una niña súper sensible. Todo lo que alguien tenía que hacer para enojarme era acusarme de actuar como una niña típica. Suspiré mientras alcanzaba el reproductor para poner un poco de música.

Cambié las estaciones hasta que encontré una canción que me gustaba. The Great below de Nine Inch Nails. ¡Ja! Una metáfora del gran abismo de mi existencia en una escuela privada… que apropiado. Subí mucho el volumen mientras nos estacionábamos en la larga entrada de la escuela. El infierno. Aquí vamos.

Mientras me bajaba del auto y le murmuraba una despedida a Jake, no pasé de largo la mirada de preocupación que me dirigió.

"En serio Jake, estaré bien"

"Esta bien" me dijo poco convencido. "Vendré a buscarte a las tres en punto. Renesmee… cuídate y no hagas nada estúpido."

¿¡Renesmee!? ¿Que diablos le pasa a Jake? "Seguro Jacob." Cerré la puerta del carro de un portazo mientras apretaba mis dientes y caminaba hacia la estructura de aspecto siniestro.

Como había llegado al menos unos veinte minutos más temprano, me fui directo al baño sin mirar a los lados. Me acerque al espejo y me advertí a mi misma que debía respirar y calmarme para no tener un ataque de pánico. Esta era la parte de mí que había heredado de mi madre, además de mi cambiante temperamento. Respire profundamente y miré mi reflejo en el espejo.

Tenía el cabello muy largo y de color bronce que caía en rizos hasta mi espalda. Siempre estaba un poco alborotado, pero se adaptaba a mi rostro la mayor parte del tiempo. Mi piel no era ni remotamente tan pálida como la de mi mamá o mi papá porque yo pasaba mucho tiempo al aire libre. Tenía las mejillas constantemente ruborizadas y mis ojos eran grandes y marrones oscuros. Tenía la nariz clásicamente proporcionada de mi padre y la mandíbula estrecha y puntiaguda de mi madre. Esta mañana me había delineado los ojos con un delineador marrón oscuro, pero no estaba usando ningún otro tipo de maquillaje. Con la ayuda de mis tacones podía aparentar tener 6 pies de alto (1,80 metros), pero con las botas de combate me veía con mi altura real de 5 pies y 7 pulgadas. (1,73 metros).

Para la consternación de mi padre, había comenzado a "crecer" recientemente. Mi madre era muy esbelta, como una modelo de pasarela. Ella tenía caderas pequeñas y una línea de busto pequeña. Pero mi figura comenzaba a parecerse más a la de mi tía Rose que a la de mi madre y sabia exactamente lo "feliz" que esto ponía a mi padre además de mi tío Em, mi tío Jazz y en ocasiones al abuelo Carlisle. Cada vez que mi tía Ali intentaba vestirme con algo sugiriera al menos una figura más madura, todos ellos se molestaban. Oh bueno, esta excusa sin forma de uniforme era definitivamente un testimonio de su causa. Ajusté el cuello de mi blusa blanca y me aseguré de que los aros de diamantes negros que colgaban de mis orejas estuvieran derechos.

"Acabemos con esto" murmuré mientras me volteaba y casi chocaba contra una chica que acababa de doblar la esquina hacia el baño.

"¡Oh!" Exclamó. "Tu debes ser la chica nueva! Lo siento, estoy segura de que odias que te llamen así. Vi tu nombre en la lista escolar, lo diría ahora mismo, pero estoy segura de que lo pronunciaré mal, así que necesito tu ayuda"

Estaba sorprendida por lo amigable que ella era. Ella tenía el cabello negro liso y tieso que colgaba hasta su espalda y grandes ojos de forma almendrada que eran de un curioso color azul claro.

"Ruh-nez-may" le dije, "Pero puedes llamarme Nessie, como el monstruo del lago Ness"

Ella se rió mientras extendía su mano, "Yo soy Yuri Chung"

Estaba empezando a sentirme mucho más cómoda, y estaba segura de que tenía que ver con la completa normalidad de hablar con Yuri. Yo había temido que no sería fácil conversar con niños normales de secundaria porque yo siempre estaba rodeada de seres mucho más "viejos" que yo.

"Así que… ¿Cuál es el veredicto? ¿Crees que me va a gustar estar aquí Yuri?" pregunté mientras reunía mis cosas para entrar a la oficina.

"Honestamente no, a mi tampoco me gusta estar aquí. Sin ofender pero, no pareces exactamente el tipo de persona que es conformista. Y aquí el conformismo es algo muy importante. Aunque adquieres una buena educación. Mi mamá me hace venir aquí por la educación, ella es Coreana y la educación es muy importante para ella."

Realmente apreciaba su honestidad. Aunque no me gustara estar aquí tenía el presentimiento de que Yuri era alguien con quien querría tener una amistad.

"¿Coreana no? E estado estudiando Tae Kwon do recientemente."

"¿Estudias Tae Kwon do? Vaya, nunca lo hubiera pensado. No pareces ser de ese tipo"

"¿Qué tipo de chica estudia Tae Kwon do?" pregunté

"Buen punto" y se rió.

Estábamos cerca de la oficina, ella se detuvo y dijo: "Te veré en clase, Nessie. Te advierto algo… mantente lejos de Marie Vanderbilt. Ella no va a estar nada feliz cuando te vea."

"¿Qué quieres decir?" le pregunté perpleja.

"Te lo digo en el almuerzo. Te veré pronto" me saludo con la mano mientras se alejaba y me sentí mejor por conocer al alguien al menos.

Entré a la clase de mi primer período después de recoger mi horario y mis papeles en la oficina principal. Había filas de niñas que hablaban entre sí, vestidas con sus uniformes.

La mayoría de ellas dejaron de hablar para mirarme caminar al fondo del salón y sentarme en un escritorio vacío. Decidí que era mejor reflexionar en silencio, así que saqué mi iPod. Con los sonidos de Firebird Suite de Stravinsky bloqueando la mayor parte de los chismes, cerré mis ojos y exhalé. Aún con los audífonos puestos, era imposible perderme de algunos de los comentarios que fluían a mí alrededor por mi audición híper sensitiva.

"¡Ella es tan linda! ¿Crees que sea modelo o algo?"

"¿Crees que se tiñe el cabello?"

"El director la va a obligar a quitarse la pintura de uñas negra"

"Debería. Todo el asunto gótico es estúpido e insípido"

Sonreí para mi misma con mis ojos aun cerrados. Estaría dispuesta a apostar el auto de papá a que la última voz pertenecía a Marie Vanderbilt. Con un nombre así, puedo asumir que todo lo que se salga del mundo de los hermanos Brooks es estúpido e insípido. Imaginé que seguramente estaría usando perlas y una banda en la cabeza.

En ese momento, la instructora de francés del primer período entró al salón.

"¡Bonjour classe! Je m´appelle Madame Patton et bienvenue à classe française. Para fin de mes espero que todos manejen la clase exclusivamente en francés. Empezaremos por ir alrededor del salón y presentarnos en francés al resto de nuestras compañeras. También me gustaría que cada una de ustedes comparta algo que hicieron este verano y alguna cosa interesante sobre ustedes. Yo comenzaré."

Genial. Esto va a durar por siempre.

Madame Patton procedió a informarnos que había ido a las Bahamas en el verano y que actualmente estaba tomando clases de cocina italiana. Su francés era fluido y apropiado, pero su acento era chillón. Me preguntaba si debía pretender hablar francés un poco mal para así asegurar el anonimato que viene con la mediocridad, pero el lado competitivo de mi naturaleza nunca lo permitiría.

Los idiomas siempre habían sido relativamente sencillos de aprender y dominar para mí, y aprender francés había sido una de las primeras tareas que había emprendido.

Pasé por una fase en mi vida en la que estuve obsesionada con cualquier cosa que tuviera que ver con Victor Hugo, y había memorizado pasajes enteros de les miserables en francés. Estaba de más decir que yo no esperaba una mejora significativa de mis habilidades en francés este año.

Mi monólogo interno se detuvo cuando una chica sentada a unos pocos puestos de mi dijo: "Bonjour. Je m´appelle Marie Vanderbilt." Casi me reí cuando vi sus zarcillos de perlas y la ridícula banda de rayas en su cabeza. Ella dijo que había pasado el verano en Montpellier, Francia y estudió con un instructor de idiomas de la universidad de Sorbonne. Su padre le conseguiría un caballo como regalo de cumpleaños.

Caramba ¡que mocosa tan presumida! Me alternaba entre los profundos deseos de vomitar y de reír histéricamente. Su francés era pasable y su acento estaba bien desarrollado, pero solo a nivel de conversación. Ella era claramente una chica que creía que era la crème de la crème y no anticipaba o consideraba que alguien podría ser mejor que ella en nada. Bueno, mi papi no me ha comprado un caballo, y tampoco había pasado el verano con un profesor de Sorbonne, pero estaba bastante segura de que vivía en el planeta tierra y no en el planeta Marie.

Finalmente vi a Yuri al fondo del salón pero del lado opuesto al mío. Su francés era un poco vacilante y ella estaba definitivamente aburrida por completo por el ejercicio. Me pareció que sería divertido si mi comentario "interesante" fuera algo como… "Bueno, mi padre tendrá 17 años eternamente y se ve como un dios griego, y mi madre es básicamente una princesa de cuentos de hadas de 18 años. Ah, y ambos son vampiros" jaja.

Cuando la tonta oportunidad de auto-enaltecerme cayó sobre mi, dije sin ganas que mi nombre era Nessie Cullen y que aprendí a manejar una motocicleta el verano pasado. También acabo de mudarme aquí. ¿Les parece que eso sea interesante?

Grillos.

La clase entera además de la profesora se me quedaron viendo. Demonios. ¿Qué hice mal?

"Madamoiselle Cullen. Le français est-il votre première langue?"

"No, el Inglés es mi primera lengua."

"¿Podría usted decirme donde aprendió a hablar francés tan bien?" me dijo incrédula.

"Bueno, mi papá ama aprender nuevos idiomas y el me enseñó un poco. También fui a Paris por un tiempo" me encogí de hombros en un intento de restarle importancia.

Madame Patton se las había arreglado para mantener la compostura mientras hablaba, así que siguió adelante, pero yo sabía que ese no era el final de su curiosidad. Rayos… tal vez debí optar por la mediocridad.

La campana sonó poco después de terminar de presentarnos. Marie Vanderbilt miró sobre su hombro con frialdad hacia mí y de manera cortante agitó hacia un lado su rubio cabello y salió del salón. De nuevo, mi primera reacción fue reír. Algunas de las otras chicas caminaron lentamente hacia mí.

Yuri vino dando saltos hacia mí y exclamó: "Nessie… ¿Escuché mal o dijiste que habías aprendido a manejar moto este verano?"

"Si. No tengo mi licencia todavía, pero un amigo mío me enseñó en algunos caminos del bosque"

"Vaya. Mi mamá me mataría si yo me subiera a una moto al menos"

"Si bueno mis papás no estaban muy emocionados, pero lo superaron. Especialmente porque mi madre manejaba moto a mi edad. Ella realmente no puede reclamarme mucho"

Algunas de las chicas se presentaron cortésmente y hablaron conmigo antes de comenzar a caminar a la siguiente clase.

El día continúo arrastrándose como caracol. En cada clase me percataba rápidamente de que no iba a aprender nada nuevo o significante. Como me lo había imaginado, esto apestaba. En la hora del almuerzo esperé por Yuri en el pasillo y fuimos a hacer la fila para recoger la comida. Yo odiaba la comida humana, pero como de hecho estaba hambrienta, sabía que tenía que conformarme con su patética excusa de nutrición. Si me descubrieran con un vaso de sangre sería otra forma segura de ser expulsada. Nos sentamos en una esquina lejana al fondo de la cafetería.

Se me ocurrió que Yuri no parecía tener otros amigos esperándola o guardándole un asiento, o si acaso hablarle. Aun no me sentía muy cómoda preguntándole al respecto y me sentía contenta de tener al menos una persona que me agradara en la escuela, así que decidí esperar por un mejor momento para averiguar porque una niña tan agradable y con los pies en la tierra no tendría amigos.

Hablamos un poco sobre nosotras. Me enteré de que ella era la única hija de una mujer soltera que trabajaba como pianista y profesora de piano. Yuri había estudiado piano la mayor parte de su vida, y como yo había estudiado violín desde que tengo uso de razón compartimos algunas historias sobre música. Me di cuenta de que aunque sus gustos no eran tan eclécticos como los míos, ella si sabía bastante acerca de diferentes tipos de música. Estaba comenzando a sentirme más y mas complacida por el hecho de que había encontrado a alguien que de verdad me cayera bien en la escuela.

Estaba a punto de decirle algo al respecto cuando Yuri suspiró y dijo "Estoy feliz de que te hayas mudado aquí Nessie. Es muy agradable tener una amiga que no le tiene miedo a Marie y que no le importa lo que piensen los demás"

"¿Qué quieres decir Yuri?"

Ella tomó una gran bocanada de aire y dijo: "Bueno, se que no puede durar para siempre y estoy segura de que lo escucharás pronto de alguien, así que es mejor que te lo diga. Marie y yo solíamos ser amigas. Lo habíamos sido desde niñas. A nadie parecía importarle que yo no viniera de una familia rica con un apellido importante, o incluso que yo no supiera ni si quiera quien es mi padre. Realmente intenté encajar y lo logré casi por completo aunque mi personalidad tuviera que sufrir por eso. El año pasado, Marie y yo fuimos al pueblo de compras y nos topamos con alguien que yo conocía."

Ella respiró profundo y continuo. "Él era mi medio hermano. Solo mi madre, el hombre que me engendró y mi medio hermano lo sabían. Yo veía a mi medio hermano a veces, pero solo de pasada. Esa noche el me molestó un poco y bromeó con sus amigos, pero entonces se fue a charlar a otro lado. Marie estaba absolutamente anonadada. Ella pensaba que él era maravilloso y me exigió que le dijera como lo conocía. Era algo bueno que él no estuviera interesado en ella… quiero decir, que Marie es muy bonita pero ella aún se ve como una niña y actúa de la misma manera."

"De cualquier forma, le dije que mi madre conocía a su padre e intenté cambiar el tema. Ella quería que le hiciera la segunda con él y que le dijera cosas buenas sobre ella a él. Y yo le dije que no podía. Eventualmente ella se enfureció conmigo. Ella creía que yo no la ayudaba porque yo estaba interesada en él. Entonces nos fuimos y estuvimos discutiendo durante todo el camino a casa. La mañana siguiente cuando vine a la escuela ella no me hablaba. Es más, había convencido a todo el mundo de que me trataran como a una paria. Estuvimos así alrededor de dos días. Al segundo día le pedí que se encontrara conmigo después de clases. Le dije quien era mi padre y que el chico que conocimos en el pueblo era mi medio hermano. Ella estaba en shock. Me pidió el número telefónico de mi medio hermano y yo me negué. Ella no reaccionó en lo absoluto. Simplemente se fue"

"En los siguientes días vi como la gente murmuraba a mis espaldas. Sabía que estaban hablando de mí. Y me enteré pronto de que Marie le había dicho a todo el mundo lo que yo le había contado en confidencia. Todo el mundo pensó que mi madre era una destruye-hogares por acostarse con un hombre casado. Y que yo era la hija ilegítima de un hombre rico. Lo peor de todo es que todo el mundo comenzó a culpar a mi madre por algo que no era su culpa en lo absoluto. La madre de mi medio hermano se había suicidado cuando él apenas tenía 5 años. Y todo el mundo pensaba que era por la traición de mi padre con mi madre. Yo se que esa no es la razón porque ella ni si quiera sabía nada de mi, pero no había nada que pudiera hacer al respecto. Fue horrible. Mi madre lloró muchísimo. Traté de confrontar a Marie pero ella lo negó todo. Ella es una persona horrible y se que ella no se siente mal por nada de lo que hizo."

Escuché su historia, y sentí simpatía por ella. Aparentemente yo no era la única extraña con secretos en nuestra escuela. Una vez más, me sentí abrumada por su honestidad y su forma abierta de ser. Supongo que ella aprendió de la manera dura que guardar secretos no siempre sale bien.

Había algo que me intrigaba y decidí que podía preguntarle esto: "Yuri, por favor siéntete libre de ignorar esta pregunta pero siento que debo preguntar. Si tú sabías que tu hermano no estaba interesado en Marie ¿Por qué no le diste su número y lo dejaste hacer el trabajo sucio? Ella no se habría molestado contigo entonces."

Yuri sonrió amargamente. "Era mi intento de proteger a Marie. Verás, mi medio hermano no es un buen chico. De hecho, bueno… es un imbécil malvado, igual que su padre. Marie me importaba lo suficiente como para no querer que él la maltratara. Ella no se perdió de nada de todas formas. A él no le importan los sentimientos de nadie mas que los suyos."

Estaba sorprendida por su vehemencia, pero podía ver la búsqueda de la honestidad de nuevo en sus palabras. Contrario a la reacción que ella pensaba que iba a provocar en mi, ella me cayó aun mejor.

"Yuri, de verdad lamento mucho lo que te pasó. Si te ayuda en algo, ya a mí no me agradaba Marie Vanderbilt. Ahora puedo alegremente aborrecerla junto a ti.

Su risa era de alivio. "Tal vez debería darle su número ahora, ellos probablemente deben estar juntos. Lilith y Satán.

Nos reímos juntas y por primera vez ese día comencé a creer que esto tal vez no apestaría tanto como pensé que lo haría.

"¿Él estudia en una escuela de solo chicos en el camino? Pregunté.

"No. Él estudia en la Secundaria de Brevard."

"¿De verdad? Algunos de mis primos estudian allí."

"Bueno, deberías decirles que lo eviten, pero probablemente sea imposible, nadie puede evitar a Nate."

"¿Su nombre es Nate?"

"Si. Nathan McFadden."

Al final del día, me arrastré hasta las escaleras de la entrada con Yuri y hasta el estacionamiento para esperar por Jake. La mayoría de las alumnas no poseían vehículos propios y estaban esperando por las respectivas personas que las venían a buscar.

No vi a Jake por ningún lado. La irritación me inundó. El me había prometido estar allí a las tres.

Me di cuenta de que un par de niñas detrás de mí estaban susurrando y riendo tontamente mientras señalaban algo que estaba a un lado. Yo seguí buscando con la mirada a Jake.

"Vaya" escuché decir a Yuri a mi lado. "Ese chico es realmente muy sexy."

Reajusté mi visión hacia donde Yuri estaba mirando, y vi que sus ojos estaban enfocados en la misma cosa que las chicas detrás de mí estaban viendo. Jake estaba inclinado contra mi Harley usando sus lentes viejos, sus jeans gastados y una camisa negra.

"¿Jake? ¿Piensas que Jake es sexy?" dije estallando de risa.

"¿Conoces a ese chico?" Me dijo Yuri en Shock.

"Claro" dije mientras recogía mi mochila. "¡Él me llevará a casa! ¡Nos vemos mañana Yuri!"

Bajé las escaleras corriendo y riendo para mi misma. Miré a Jake y él me dedicó una gran sonrisa que iluminó todo su rostro. Si, supongo que podía verlo. El era muy alto, bronceado, musculoso y con el cabello negro, corto y desarreglado… pero el era Jake por dios santo. Sexy no era nunca una palabra en la que pensaba cuando consideraba a Jake.

"¡Que tal Jake! Es muy bueno verte"

"Siempre es muy bueno verte a ti Nessie. Siempre" me dijo con una extraña mirada que hizo sentir mi a estomago extraño.

"¿Puedo manejar?" Dije con entusiasmo.

"Diablos no. Tu no tienes licencia, y tu padre me mataría."

"Caramba Jake, nunca pensé que serías tan gallina con respecto a papá"

El frunció el ceño un poco, pero se monto en la moto y le dio una patada al pedal para encenderla. La moto rugió al encenderse y yo, acelerada, lancé mi mochila en el pequeño compartimiento en la parte de atrás de la moto y salté detrás de el. Mientras alcanzaba a envolver mis brazos alrededor de su cintura, vi a Marie Vanderbilt mirándome con los ojos como platos. Dejé salir una risa estruendosa mientras salíamos disparados del estacionamiento como murciélagos escapando del infierno.

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