sábado, 20 de febrero de 2010

Reencarnacion Capitulo 7

Reencarnacion Capitulo 7
Edward Cullen Pictures, Images and Photos
Rosalie POV
Ese día con Jasper la había pasado genial, pero ahora me esperaba algo peor, mucho peor, pronto todos regresarían de la escuela. Lo que haría inevitable que viera a Emmett.
Durante todo el día le había estado dando vueltas a una opción que se me hacía lo más factible para nuestro “problema”. Yo no quería quedarme y mucho menos estar cerca de Emmett. Pero era obvio que Esme no nos dejaría marchar, a ninguno de los dos.
Sí, tenía un plan y solo contaba con alguien capaz de ayudarme, alguien a quien no le tenía que explicar mi plan con palabras, alguien a quien mi ausencia no supondría un gran cambio, alguien a quien no le afectaría que me fuera.
Pero bueno, con o sin ayuda de mi “hermano mayor” me iría, solo esperaba que si Edward no aceptaba ayudarme, no dijera nada. Aproveché que Esme y Jasper habían ido a reunirse con Alice y dejarme sola un rato para empezar a guardar mis cosas. Oh, oh, ya había tomado una decisión y Alice no tardaría en verlo y decirle a los demás.
Suspiré para mis adentros, ¿ya qué importaba que todos supieran lo que quería? Finalmente acabarían por notarlo. Pero no quería tener que despedirme ni dar explicaciones, acabé de guardar mis cosas y escribí cinco cartas; una para mis padres, otra para Jas, otra para Alice, para Edward…y una pequeña nota para Emmett, las cuales dejé en las respectivas habitaciones.
Subí mis cosas al auto y emprendí mi camino hacia el único lugar que tenía para escapar, una pequeña casita que Emmett y yo teníamos en San Francisco. Un lugar en el que solo podría salir de noche, pero que más daba, no tenía ánimos como para salir a ningún lado.
Lancé una última mirada a la casa y luego me dirigí hacia la carretera sin mirar nunca atrás. Tenía que irme, no podría soportar mucho más. Durante todo el trayecto intenté no pensar mucho en nada, solo en las canciones que iban sonando en la radio.
Alice POV
Después de un día de vagar por Port Angeles me reuní con Esme y Jasper en un pequeño café de la ciudad. Yo me había dedicado a ver tiendas y tiendas y no pude evitar salir con unas cuantas compras.
Al verme Jasper con las bolsas rompió a reír, me abrazó y me dio un beso en la frente.
- Tú no cambias – se sentó junto a mí y Esme se sentó frente a nosotros con la mirada perdida - ¿Ocurre algo, mamá?
- No, solo estaba pensando en…
- Tranquila, todo se solucionará – Jasper le tomó la mano y al instante ella se relajó.
Nos quedamos platicando otro rato hasta que lo vi…
- Alice ¿qué viste? – me preguntó Jasper con fingida serenidad
- Rosalie se fue de la casa
El semblante de Jasper y el de Esme se ensombrecieron, los tres nos paramos rápidamente y nos fuimos hacia el hospital. Mientras Jasper manejaba yo le hablé a Edward.
- Edward, Rose se fue… a San Francisco…no lo sé, tendrá unas cuantas horas pues lo acabo de ver…bien…no, aún no – colgué y ya estábamos en la entrada del hospital.
Pasamos al piso donde se encontraba el consultorio de Carlisle, la secretaria nos dijo que estaba con un paciente y que después podríamos pasar a verlo. Nos sentamos en la sala de espera, válgase, a esperar a que Carlisle acabara su consulta con el paciente.

Edward POV
Me encontraba con Bella en su casa cuando mi teléfono sonó.
- ¿Bueno?...¡¿Qué?! ¿¡A dónde?!...¿Hace cuanto?... ¿Cómo está?... ¿Emmett lo sabe?...Los veré en la casa – colgué el teléfono
- ¿Qué ocurrió?- Bella me preguntó con curiosidad en sus ojos
- Rosalie se fue de la casa – respondí secamente.
Rosalie no era precisamente mi mejor amiga y no solíamos coincidir en muchas cosas, pero finalmente era mi hermana y me dolía ver como sufría, me dolía ver como ella y Emmett sufrían.
Una parte de mí se alegraba de que se fuera, quizá eso era lo que Emmett y Rosalie necesitaban…espacio y tiempo. Pero era demasiado honesto conmigo mismo, ellos dos no podían estar separados mucho tiempo, nunca se habían separado. Era común que cuando se iban de caza el uno sin el otro, al regresar, Jasper podía sentir el amor que inundaba la casa y yo podía escuchar los hermosos pensamientos que tenían el uno del otro, claro junto con unas cosas de las que prefería no saber.
La casa no sería la misma sin Rosalie, ¿quién haría trampa en el baseball? ¿Quién bañaría la casa con olor a lavanda? ¿Quién nos arreglaría los coches?
- Debes irte, seguro tu familia querrá estar contigo – Bella comprendió bastante bien la situación.
LA besé dulcemente unos instantes y luego me separé de ella.
- Si puedo vendré a verte más tarde, o en la noche- ella sonrió y me abrazó.
- Edward, tu familia te necesita más que yo, estoy segura que Emmett querrá hablar con alguien y quien mejor que tú para escucharlo – se paró de puntitas y rozó mis labios con los suyos – vete, yo te veré mañana en la escuela, lo prometo.
estaban, no era necesario revisar el garaje, no habría un convertible rojo.
Entré en mi habitación y para sorpresa mía en mi sillón había un pequeño sobre con mi nombre escrito con la bella letra de Rose. Saqué lcarta y comencé a leer.

Edward:
Esta carta no es una despedida definitiva, no te librarás de mí tan fácilmente.
Ambos sabemos que no somos los hermanos más unidos de este planeta, pero te quiero.
Guarda esta carta, porque no lo volveré a decir…o escribir.
Cuídate, a ti y a Bella por favor, más a Bella.
Nos vemos pronto
Rose

Cerré la carta con una sonrisa en mis labios. “Yo también te quiero Rose”
Carlisle POV
Acabando mi consulta, sonó el teléfono
- Doctor Cullen, su esposa y dos de sus hijos lo esperan aquí afuera
- Que pasen por favor
Esme, Alice y Jasper entraron uno por uno al consultorio, al ver la cara de los tres me preocupé, algo no estaba bien. Me levanté y abracé a Esme, ella correspondió hundiendo su cara en mi hombro.
- ¿Qué pasó?
- Rose se fue – Alice respondió.
Mantuve la calma, aunque me dolió mucho saber eso. Alice me contó su visión y luego nos fuimos a la casa, yo ya había acabado mi turno y no tenía mas consultas por hoy.
- ¿Alguien ya le avisó a Emmett? – pregunté a nadie en específico
- No
-Creo que debería saberlo.
Alice le marcó a su celular, pero lo tenía apagado. Esperaba que él no se fuera también, Esme estaba muy dolida por la partida de Rose, le dolería más si Emmett también se fuera.
Llegamos a casa y vi el Volvo de Edward en la entrada, metí el Mercedes al garaje y ninguno se sorprendió al ver el espacio del M5 convertible rojo vacío.
Entramos a la casa y Edward bajó a recibirnos.
- No están sus cosas – fue su única frase
Esme subió rápidamente a la habitación de los chicos, yo la seguí después de unos segundos. Esme estaba muy triste y a mí me dolía verla así. La llevé a nuestra habitación y vimos el sobre que había sobre la cama.
Ambos nos sentamos y yo abrí el sobre y Esme y yo la leímos en silencio.

Papá y Mamá:
Lamento irme de este modo, pero no me sentía lo suficientemente fuerte
Como para soportar las despedidas. Espero lo comprendan y…nos vemos
Pronto. Gracias por todo lo que han hecho por mí, son los mejores, pero
Por ahora solo quiero estar sola, espero que lo comprendan.
Los quiere,
Rose
Esme y yo nos quedamos callados un buen rato después de leer la carta, pero ambos comprendíamos las razones de Rosalie para irse. Finalmente Esme me abrazó y permanecimos así, en brazos del otro, por un tiempo indefinido.

Emmett POV
Después de dejar a Valerie en su casa me dediqué a vagar por ahí, no quería llegar a casa. Apagué mi celular y estuve vagando sin rumbo por unas cuantas horas. Cuando no pude aplazar más mi llegada, me fui a la casa.
Me llevé mi primera sorpresa cuando vi que en el garaje no estaba el auto de Rose, pero supuse que no querría estar cuando yo llegara, y tenía toda la razón.
Entré a la casa y nadie salió a mi encuentro, subí las escaleras hacia nuestra habitación y abrí la puerta. Entré al baño para darme una ducha y al hacerlo llegó otra sorpresa, las cosas de Rose no estaban.
Rápidamente salí de la habitación y abrí sus armarios…vacíos. No sabría describir lo que sentí en ese momento. Me di la vuelta hacia la cama y vi un sobre ahí. Cuando estuve a escasos centímetros de él pude ver mi nombre con la clara y hermosa letra de Rose. Cuando la abrí, mis manos temblaban sin control.
Em:
Creo que irme es lo mejor que puedo hacer por los dos. Estoy en la casa de San Francisco, no quiero ponerte
Las cosas más difíciles.
Rosalie
¿Qué estaba haciendo? “Lastimándola idiota, eso es lo que estás haciendo” Que pesado iba a ser vivir con mi conciencia regañándome y haciéndome sentir peor a cada rato “Y ni con eso compensarás lo que ella está sufriendo”
Salí de mi habitación dando un portazo y fui al garaje, nuevamente, entré a mi Jeep
- ¿A dónde vamos? – Edward estaba en el asiento del copiloto.
- Edward…
- Tú y yo vamos a hablar y no vas a escapar, así que ¿a Dónde vamos?
No habría manera de convencerlo de que me dejara solo así que encendí el motor y tomé la carretera que nos llevaría a un lugar que jamás podría olvidar, una ciudad donde…donde Rose y yo nos casamos por primera vez…Portland.

2 comentarios:

L¡l¡ dijo...

vaya o.o
me guzta ezta nueva hiztoria..
denzo pobre rosalie o-o

pero qien la escribe??

Anónimo dijo...

la historia esta interesant y curiosa y ala vz trist por lo d rosalie y emmet es super, pero por fa t recomiendo el final d la historia anterior

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