jueves, 4 de marzo de 2010

Reencarnacion Capitulo 13

AQUI EL ULTIMO CAPITULO DE LA SEMANA ESPERO LES GUSTE RECUERDEN CUALQUIER COMENTARIO SUGERENCIA O DUDA ES BIE RECIBIDA ESPERO LES GUSTE ESTE CAP NOS LEEEMOS HASTA LA PROX SEMANA BYEE BESITOS VAMPIRESCOS!!!!!!!
Reencarnacion Capitulo 13


Rosalie POV
Mientras veníamos en el coche, Emmett y yo platicábamos acerca de las clases, los compañeros…en fin, temas banales. Prendí el stereo y escuché el disco que traía puesto…nuestro favorito. Ambos nos sumimos en un silencio incómodo. Yo desvié la mirada hacia la ventana y Emmett siguió con la vista al frente.
Al llegar a las montañas, Emmett dejó el Jeep estacionado en un claro del bosque. Se bajó y fue a abrirme la puerta y me tendió la mano para ayudarme a bajar (aunque no lo necesitaba, era un gesto caballeroso tan propio de él).
Nos fuimos a pie hasta que percibimos el olor de nuestras presas, eran varios osos a orillas del río.
- Hagamos una apuesta – sugerí
- ¿Segura? – me preguntó con una pícara sonrisa en su cara.
- Claro, el que cace al oso más pequeño hace las tareas del otro por un mes…incluidas las de la casa – lo reté.
- Hecho – aceptó Emmett – lo siento por ti Rose, no quiero obligarte a trabajar tanto.
- Lo veremos Emmett, lo veremos.
Así fue que ambos nos preparamos para la caza, había visto mil veces a Emmett cazar y sabía como se movía y como atacaba, visualicé a los osos que andaban por el río y vi al más grande que había ahí.
Guiada más que nada por mi instinto lo cacé, definitivamente era enorme, Emmett no encontraría uno mayor que el mío. Los demás osos salieron huyendo al ver como caía el mayor de ellos, por lo que me fue más fácil poder terminar mi caza a gusto.
Una vez que terminé esperé a Emmett, no encontraría un oso mayor, de eso estaba segura, entonces vi salir de los árboles a un oso muchísimo más grande que el mío. Emmett lo arrojó al piso y vi que estaba muerto.
- Mis tareas un mes Rose – me recordó Emmett con una brillante sonrisa en los labios.
Yo reí y asentí derrotada, entonces ambos cometimos el error de acercarnos, sus ojos eran dorados completamente, le aparté unos rizos de la cara y él acarició mi cuello con su mano. Nos besamos por un momento que fue de lo más dulce, sus labios contra los míos seguían teniendo esa dulzura y esa pasión de siempre.
Rodee su cuello con mis dos brazos y él me sujetó de la cintura y me acercó aún más hacia su cuerpo. Estar otra vez entre sus brazos me hizo sentir completa, feliz, en ese momento los dos nos perdimos en el amor que sentíamos el uno por el otro sin importar nada, sin pensar en nada.
Poco a poco me fue recostando en el suelo mientras recorría mi cuerpo con sus apasionadas y tiernas caricias y yo recorría los músculos de su espalda con las puntas de mis dedos.
En ese momento, que yo no habría cambiado por nada, Emmett se separó de mi, cuando me senté lo vi apoyado en un árbol a cierta distancia de mí.
- Rose yo…lo siento…no, no debió suceder… - Emmett estaba afligido y a mí me dolió mucho que me dijera eso. – Lo lamento de verdad…prometí que no te haría daño y no quiero hacerlo.
- Em…por favor no te pongas así, no fue sólo fue culpa tuya, de verdad no te pongas así – le pedí, quería decirle que yo también lo lamentaba, pero eso sería mentirle, no lamentaba esos momentos – lo siento, sé que estás con Valerie ahora… lo lamento.
Los dos nos quedamos callados por unos momentos que se me hicieron eternos, finalmente comenzamos a caminar hacia el Jeep. Durante el camino a casa intenté serenarme lo más que se pudiera, no quería llegar a casa en este estado de consternación.
Emmett dio unas cuantas vueltas para hacer el camino más largo y yo supuse que era por el mismo motivo. Mientras miraba por la ventana intentaba calmar mis pensamientos, pero mi mente no dejaba de darle vueltas a lo que acababa de suceder y a lo que pudo haber sucedido.
Al acercarnos a Forks me dispuse a pensar en mi tarea de historia, tenía que citar a todos los presidentes del país, cuántos años duraron en el gobierno y cuales eran sus cualidades, en un momento ya tenía la cabeza llena de fechas y nombres.
Llegamos a la casa y guardamos el Jeep en el garaje, los dos entramos a la casa y Emmett fue con Carlisle y yo con Alice, ella obviamente había visto lo ocurrido entre Emmett y yo, pero no me quiso preguntar nada y yo se lo agradecí infinitamente. En vez de ello, planeamos un viaje a Nueva York para uno de los próximos fines de semana.
Emmett POV
Nos fuimos de caza desde las cinco de la tarde, eran las tres de la mañana y yo aún tenía la sensación de tener a Rose entre mis brazos en la cabeza. Esta idea de actuar como hermanos no está funcionando como lo habríamos esperado ninguno de los dos.
¡¡Dios!! Aún puedo sentir sus dulces labios sobre los míos, su suave cuerpo bajo el mío… esto iba a matarme, sabía que si volvía a quedarme solo con Rose de esa manera no habría manera de resistirme.
- ¿Insomnio? – Esme se sentó junto a mí en la banca del jardín.
- Algo parecido – le respondí.
- Cariño… - Esme me acarició el cabello maternalmente
- No sé que hacer mamá, ya no sé que estoy haciendo… me siento me siento fatal –
- No sé que hacer mamá, ya no sé que estoy haciendo… me siento fatal – solté lo que sentía, si había alguien en este mundo que me comprendiera o al menos que me consolara en esos momentos, era mi madre.
- Yo creo que esto que están viviendo tú y Rose es una prueba para ver que tan fuertes son, que tan capaces son de vivir el uno sin el otro – Esme me dijo. – que tan fuerte es su amor, porque la amas hijo
- Lo sé, es sólo que Valerie me trae de cabeza, a veces me pregunto por qué no la dejo y regreso al lado de Rosalie.
- Tal vez sea porque necesitas aprender a valorar lo que tienes con Rose, para demostrar que nada los separará, tú mismo encontrarás tus respuestas hijo y eso solo lo encontrarás aquí – puso su mano en mi pecho, donde estaba mi corazón.
Tal vez ella tuviera razón…pero eso no mejoraba mi estado de ánimo. Tomé su mano y sonreí. Ella acunó mi cabeza en su pecho y nos quedamos abrazados por unos largos momentos en los que logré sentirme mejor.

- Tal vez no te lo he dicho pero eres la mejor madre- vampiro que hay en este mundo – le dije sonriendo y ella rió.

- Eso es sólo porque soy la única madre- vampiro que hay – respondió ella.

- Aún si hubiera miles tú seguirías siendo la mejor – le repliqué.

Después de un rato Esme entró a la casa y yo me quedé en el jardín por más tiempo. Alcé la mirada y vi a Rose en la ventana, a pesar de lo lejos que estaba, podía ver sus ojos nublados de tristeza.

Si me sentía mal, al verla así, me puse peor.
Valerie POV
Esa noche tuve el mismo sueño que la noche pasada, esto se estaba convirtiendo en un fastidio y no quería que esos sueños me arruinaran mi relación con Emmett.
Me vestí lo mejor posible y bajé para desayunar.
- Val, que hermosa te ves hoy – dijo mi madre sonriendo.
- Gracias ma – le respondí feliz de que se notara.
- ¿Alguna razón en especial? – mi padre preguntó y yo me sonrojé.
- Hoy viene Emmett a cenar – le respondió mi madre otra vez, sonriendo.
Después de terminar el embarazoso desayuno, subí a lavarme los dientes, me colgué la mochila al hombro y salí de mi casa ansiosa por ver a Emmett, arrojarme a sus brazos y besarlo como siempre.
Vaya sorpresa me llevé al no ver el imponente Jeep, sino el Volvo de Edward y no era Emmett el que me esperaba recargado en el auto, era Edward.
- Buenos días Valerie – me saludó cortésmente.
- Hola – respondí aún sorprendida – Edward…
- Emmett me pidió que pasara por ti, no se sentía bien esta mañana y no quería venir a la escuela, pero no quería que te fueras sola – Edward me explicó y yo me quedé sin respiración.
¿Emmett estaba enfermo y no iba a venir a cenar con mis padres?
- Además me pidió que te dijera que no te preocuparas, que él vendrá en la noche para la cena, que no te fallará – Edward añadió como si supiera por donde iban mis pensamientos. - ¿nos vamos?
- Claro – respondí.
- Bien, Bella viene con nosotros – Edward mencionó mientras me abría la puerta de atrás.
- Hola Bella – saludé a la chica al entrar al auto.
- Hola Valerie – saludó ella en respuesta y luego Edward entró.
El camino a la escuela lo hicimos en silencio. Un silencio que resultó ser de lo más incómodo, mejor me hubiera venido sola. Además estaba enojada con Emmett, ¿cómo podía hacerme esto? Era simplemente injusto no ir por mí sin avisarme ni nada, no tenía derecho a hacerme esto.
Llegamos a la escuela y yo me fui a mis clases, en el almuerzo me senté con Jessica y compañía solo por no quedarme sola, aunque la verdad Jessica me caía…bien. Al finalizar el día Edward se ofreció a llevarme a mi casa, lo cual rechacé, no quería volver a ir en el coche con él y Bella de ser posible. En vez de eso, le pedí a Jessica que me acompañara, ella aceptó gustosa, pues obviamente quería que le diera todos los detalles de mi relación con Emmett, por lo que todo el camino le conté lo cariñoso y dulce que era conmigo.
Llegué a mi casa y entre mi madre y yo nos pusimos a hacer la cena, quería que Emmett supiera lo bien que cocinaba y esperaba con todo mi ser que le gustara. Arreglé la mesa lo más elegantemente posible, revisé que todo estuviera simplemente perfecto y subí a arreglarme.
Me puse un vestido negro un tanto corto que sabía que a Emmett le encantaría. Me maquillé un poco delineándome los ojos para que resaltaran y me puse gloss en los labios. Con las tenazas definí aún más mis rizos. Me miré al espejo, estaba perfecta, incluso más que Rosalie.
Cuando tocaron el timbre, bajé apresuradamente y antes de abrir la puerta me alisé el vestido. Al abrir la puerta vi a mi chico ahí parado con su deslumbrante sonrisa y un ramo de rosas.
- Te ves…increíblemente hermosa – me dijo mientras subía los escalones y me abrazaba – lamento no haber venido por ti hoy por la mañana.
- No te preocupes, ya veré la manera en que me recompenses – le dije en tono de broma, aunque lo decía en serio, me debía una por haberme dejado esperando.
- ¿Llego muy temprano?
- Justo a tiempo – le respondí y le di un corto beso en los labios – adelante, estás en tu casa.
- Gracias, linda. Toma son para ti – me dio las flores y él entró a la casa
Y mientras pasábamos a la sala, mis padres llegaron.

1 comentario:

Anónimo dijo...

aki leo las mejores historias

hola, mi nombre es diana, adoro la saga crepusculo, y las historias que publicas son fenomenales, que asta me dejan la piel de gallina,
espero kon ansias a ke subas lo ke sigue, y la semana se me ac insoportable por eso, jejeje, zoi una lectora compulsiva, a igual ke escritora (o eso kreo)
jejejeje, mui bnas historias

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