jueves, 18 de marzo de 2010

Reencarnacion Capitulo 18

Reencarnacion Capitulo 18

Bella POV
- ¿Alice, qué demonios estamos haciendo aquí? – le pregunté a mi amiga – vampiro cuando los señores Kincaid se fueron
- Vamos a entrar a su casa –respondió Alice.
- ¿Estás loca?
Alice en serio quería que nos metieran a la cárcel por allanamiento de hogar. Que vergüenza, mi propio padre me iba a meter a la cárcel.
- no te preocupes, tardarán unas cuantas horas – Respondió Alice – ahora entremos.
Entramos a la casa por la puerta de atrás, yo seguía sintiéndome muy mal, si alguien se enteraba que estábamos haciendo esto, si Emmett se enteraba, se nos armaba la grande.
Subimos a la habitación de Valerie, su habitación tenía pinta de ser la habitación de una chica normal de 17 años. Nada diferente. Alice comenzó a buscar por todos lados.
- ¿Alice qué se supone que estamos buscando? – le pregunté a la chica mientras yo miraba nerviosamente por la ventana
- No lo sé exactamente, sólo sé que tenemos que encontrar algo – me dijo mi “hermana”. – lo encontré.
Sacó un cofrecito de debajo de la cama. Las dos nos miramos y nos hincamos en el suelo. Alice lo abrió y empezamos a revisar su contenido. Esto estaba mal, muy mal, pero no lo pude evitar, me ganó la curiosidad.
- Bella tienes que leer esto – Alice me tendió una carta con los ojos desorbitados.
Leí la carta y el corazón se me paró, ¿Emmett McCarthy? ¿Pobretón? ¿Amante? Me tapé la boca con una mano de la impresión. Valerie Seindher le había jugado muy sucio a Emmett.
- Tenemos que mostrarle esto a Rose – me dijo Alice
- ¿Pero cómo?
- Fácil, le sacamos copias a todo.
Fuimos a la papelería más cercana y le sacamos copias a todas las cartas. Regresamos a casa de Valerie y dejamos la caja donde estaba. Cuando llegamos a la casa de los Cullen, dos sorpresas nos esperaban ahí.

Emmett POV
Después de llevar a Valerie llegué a la casa los demás aún no llegaban. Sólo estaban Esme y Oliver.
- Hola hijo ¿te fue bien?
- Excelente ma, Oliver
- ¿Qué tal Emmett?
- Hijo, estaba pensando ¿por qué no llevas a Oliver de caza?
Sonreí ampliamente mientras una idea me llegaba a la mente.
- Claro, vamos Oliver.
- Te lo agradezco
- Nos vemos al rato ma
Entramos al Jeep y lo llevé al Monte Rainier. Esa temporada había muchos osos y la verdad es que no cualquiera podía con ellos. Se necesitaba experiencia y más aún en esta época cuando están irritables.
Mientras íbamos de camino, Oliver y yo hablamos pocas veces, yo le iba dejando en claro que no lo quería metido en mi familia y él a cada rato intentaba conversar conmigo.
Al llegar, estacionamos el Jeep y nos fuimos caminando por un tramo. Olí a los osos, estaban cerca del río, alimentándose. Genial.
- Cazar osos es fácil, sólo tienes que dejarte llevar por el instinto – le dije.
“Y claro, necesitas práctica…mucha práctica” añadí para mis adentros.
Así fue que comenzamos la caza, obviamente yo me fui por el oso más grande, el macho dominante, el más difícil, quería lucirme y demostrarle a ese idiota quien era más “hombre”.
Cuando terminé con el oso lo dejé en el suelo y busqué con la mirada a Oliver. Él luchaba contra uno de los pequeños osos, y no le iba nada bien. Su ropa estaba toda agujereada y rasgada.
El oso lo estaba acorralando y no pude evitar reírme al ver la cara de susto de Oliver. Ciertamente el oso estaba manejando la situación y Oliver estaba a punto de quedarse atrapado contra un árbol.
Lo que hice después, sólo lo hice porque soy una buena persona. Llegué por atrás del oso y le rompí el cuello.
- Gracias, Emmett
- No hay de qué, siempre es difícil la primera vez, lidiar con osos no es fácil – le dije.
Y era cierto, en mi vida humana casi muero por culpa de uno de éstos animales.
“Y Rose te salvó” la voz de mi conciencia me echó en cara.
Me alejé un poco para concederle un poco de espacio a Oliver para que acabara con su presa. Cuando se reunió conmigo sus ojos habían adquirido un tono un tanto extraño, eran dorados, pero alrededor de la pupila seguía habiendo un halo rojo.
Llegamos a la casa y poco después llegaron Rose, Edward y Jasper. Oliver se había quedado abajo y yo estaba en mi habitación acostado en la cama y una enorme y complaciente sonrisa en mis labios.
- ¡¡Ya llegamos!! – oí gritar a Rose - ¡¡Oliver!! Tus ojos
Sonreí aún más, Rose no tardaba en darse cuenta de…
- ¿Pero qué le pasó a tu ropa?

- Es que fui a cazar osos con Emmett
Mi sonrisa se ensanchó aún más.
- ¿Osos? ¿Emmett te llevó a cazar osos? ¿en tu primera caza? – oí la voz de Rosalie. Estaba furiosa.
- Sí, me dijo que no era difícil y que sólo me dejara llevar por mis instintos.
Oí las risas de Edward y Jasper.
La puerta se abrió.
- No tenías derecho
- Esme me pidió que lo llevara a cazar y yo accedí – le contesté sin levantarme de la cama
- Pero no tenías que llevarlo a cazar osos, no en su primera caza, lo pudieron haber matado, mira como dejaron su ropa…
Y siguió reclamándome pero yo ya no le prestaba atención. Me levanté lentamente, cerré la puerta y pegué a Rosalie a ella.
- ¡¡Emmett no me estás haciendo caso!!
Fueron las últimas palabras que salieron de sus labios antes de que yo la besara. Rosalie forcejeó por varios momentos, yo tomé sus manos y las apoyé contra la puerta para que se quedaran inmóviles.
Recorrí su labio inferior con mi lengua y sentí el estremecimiento que la cruzó. Mientras profundizaba aún más con el beso, noté que la resistencia cedía y solté sus manos, que inmediatamente fueron a mi cuello, rodeándolo.
Las mías fueron de sus hombros a su cintura y ahí se quedaron. Nuestros labios se besaban con furia y ferocidad. Yo mordí su labio inferior por un momento eterno y oí el suspiro que escapaba de sus labios.
Las cosas no iban tal y como deberían de ir. Yo ya no traía camisa y mi cinturón estaba siendo desabrochado por sus ágiles dedos, ella ya traía la falda muy por arriba de la cadera y su blusa estaba a punto de ceder entre mis dedos.
Unos segundos más y hubiéramos acabado en la cama, pero el timbre y la voz de mi madre nos sacaron de la burbuja.
- ¡¡Emmett, Valerie te busca!! – gritó mi madre y yo me puse la camisa y me abroché el cinturón rápidamente.
Cuando miré a Rosalie, su sonrisa me asustó.
- Quieres guerra Emmett Cullen, la tendrás – Rosalie salió de la habitación y bajó.
¡oh! ¡oh! Valerie quizá no saliera viva de la casa. Corrí tras Rosalie pero era demasiado tarde, ya estaba en la puerta.
- Hola Valerie, que bueno que vengas, pasa, estás en tu casa – Rosalie le dijo y Valerie entró. La sonrisa de Rosalie me aterró.

Jasper POV
Cuando vi bajar a Rosalie y no a Emmett me asusté. Rosalie venía dispuesta a abrirle la puerta a Valerie y yo sabía que no se llevaban nada bien. Miré a Edward, él tenía la misma expresión en la cara.
Al subir mi mirada a las escaleras, vi a Emmett con una cara de terror total, que tu ex le abra la puerta a tu actual no debe de ser muy lindo y menos si se trataba de Rose.
Valerie entró y Emmett fue enseguida a su lado.
- Hola preciosa, no te esperaba
- Es que salí con mis padres y pues quise venir a verte – le dijo Valerie a Emmett mientras lo abrazaba.
Obviamente mamá vino a conocer a la novia de Emmett. Después, regresó a su estudio, seguro no quería ver lo que ocurriría en la sala en estos momentos.
- Valerie ya conoces a mis hermanos, Edward, Jasper – nosotros asentimos – a Rosalie y él es Oliver…el novio de Rosalie.
Con ese comentario Emmett se ganó una mirada de furia por parte de Rosalie, una de sorpresa de Oliver y otra asustada de nosotros dos. Emmett sonreía triunfante.
- Ehm…hola a todos – dijo Valerie sonriendo – Hola Oliver es un placer ¿te puedo hacer una pregunta?
- Ehm, sí claro
- ¿Cuántos años tienes?
Esta tarde iba a ser una tarde de terror. Valerie y Rosalie se miraban retándose la una a la otra y la sonrisa de Valerie era de victoria.
- ammm…tengo 30 años – Respondió Oliver.
- Cielos Rosalie ¿sales con un hombre 12 años mayor?
- Oliver no es mi novio, es sólo un amigo – le respondió Rosalie.
Edward y yo nos miramos.
“Que tarde nos espera” pensé y él asintió. Y por si fuera poco, Alice y Bella entraron justo en ese momento.
- Rose, Rose tengo algo que mostrarte – llegó diciendo Alice y luego miró a todos – ups lo siento, no sabía que estaban todos aquí, hola Valerie.
- Hola Alice, Bella – respondió Valerie - ¿dónde estaban?
Miré a Bella, estaba aterrada completamente y no tenía ni idea de por qué. Edward fue con ella y la llevó con él para que se sentaran en un sillón.
- ¿Qué es lo que tienes que enseñarme Alice? – preguntó Rosalie
- No, luego te lo enseño.
- Claro, como quieras
Alice vino y se sentó en mis piernas, yo la abracé y todos nos quedamos callados. Emmett y Valerie se sentaron en otro sillón y ella estaba pegada a él como un chicle.
- ¿Bueno y qué hacemos? – preguntó Alice.
- Yo opino que juguemos un juego – propuso Rosalie con una sonrisa malévola en el rostro. – juguemos verdad o reto.
Ahora sí, iniciaba la guerra. Todos nos miramos asustados, mientras que Rosalie y Valerie se miraban fijamente.
- Claro ¿por qué no? – aceptó Valerie.
Todos los demás aceptamos sólo porque no nos quedaba de otra. Rosalie fue por una botella. La giramos y la boca señaló a Valerie y la otra parte, a Bella. La pobre Bella estaba roja.
- muy bien Bella ¿Verdad o reto?
- Verdad
- ¿Bella tú y Edward ya se acostaron?
Todos dejamos de respirar, esta niña era mala, muy mala. Bella se sonrojó a más no poder y negó con la cabeza. Por los sentimientos de Edward podía deducir que quería matar a Valerie.
La botella giró otra vez, la boca señaló a Alice y la otra parte, a Valerie.
- ¿Verdad o reto, Valerie?
- Verdad
- ¿Eres virgen?
Todos nos volvimos a quedar callados. Alice ya había elegido bando.
- no
Supe por sus emociones, que Valerie mentía, pero no iba a echarla de cabeza. Ahora la boca de la botella me señaló y la parte de abajo a Rosalie. Yo la miré sonriendo.
- ¿Verdad o reto, Rose?
- Reto, me encantan los retos – dijo muy segura mirando a Valerie.
- A que no besas a Emmett por un minuto, sin separarse – la reté.
Rosalie se paró del sillón y se sentó a horcajadas sobre Emmett y lo besó apasionadamente, todos podíamos notarlo. Sus manos estaban sobre su pecho y las de Emmett pronto la sujetaron de la cintura.
Al acabar, Rosalie le mordió el labio inferior, lo miró sensualmente y se levantó. Todos la miramos sorprendidos. En ese minuto, la lujuria y la pasión habían inundado el ambiente. Y yo la sentía al doble, Valerie tenía la quijada desencajada y Oliver miraba a Rosalie con decepción. Estaba claro que él esperaba que Rosalie se negara, pero no lo había hecho.
Pronto, muy pronto Oliver notaría la llama que ardía entre Rosalie y Emmett.
Ya nadie hizo nada, todos nos quedamos donde estábamos, completamente callados y sin saber qué decir. Edward se levantó del sillón y fue a dejar a Bella a su casa.
Alice se levantó de mi regazo, me dio un suave beso en el cuello y caminó hasta las escaleras.
- ¿Rose subes conmigo?
- Claro Alice – Rosalie se levantó triunfante.
Se acercó a Emmett, le dio un beso en el cuello y le susurró algo al oído. Algo que yo escuché.
- Dos podemos jugar el juego Emmett
Rosalie miró a Valerie con desprecio y subió para reunirse con Alice. Yo miré a todos lados. Oliver no apartaba la mirada de la ventana y podía sentir la decepción que él sentía. Emmett estaba abrumado de emociones y Valerie estaba furiosa.
Finalmente, Oliver salió al jardín y yo decidí irme con Esme. NO quería estar ahí cuando Valerie y Emmett discutieran el pequeño asuntito del beso.

Rosalie POV
Subí con Alice sólo porque quería saber que me tenía que mencionar y besé a Emmett sólo para demostrarles mi victoria, a él y a Valerie. En cuanto entré a la habitación de Alice sólo pude pensar en una cosa. Oliver me había visto besar a Emmett.
- Rose, Rose tienes que ver lo que encontramos Bella y yo – Alice me sacó de mis pensamientos.
- ¿qué encontraron y por qué tienes que enseñármelo? – le pregunté.
Ella escribió algo en un papelito y me dio un sobre.
Las encontramos en casa de Valerie, deberías leerlas todas.
Miré el sobré y lo abrí, eran copias. Copias de cartas, las cartas que Emmett le había escrito a esa estúpida.
- llévatelas, las encontrarás interesantes.
Me fui a la que era aún mi habitación y me encerré ahí. Una vez sentada en la cama, comencé a leer todas las cartas. No podía creer todo lo que Valerie le había hecho a Emmett y en ese momento dejó de atormentarme el que él la hubiera amado y yo se lo hubiera arrebatado.
Cuando terminé, salí de la habitación. Oliver me esperaba ahí.
- Tenemos que hablar – me dijo fríamente. Yo asentí y los dos salimos al jardín – creo que merezco una explicación Rosalie
- Lo sé pero es una historia muy larga y…
- ¿sabes qué? No me interesa la historia, es obvio que tú y Emmett tienen algo y yo no voy a ser tu plato de segunda mesa, lo mejor será que me vaya.
Así sin nada más que decir, Oliver desapareció del jardín. Durante unos segundos me quedé ahí parada. Mis propias palabras arrojadas a mi propia cara. Pero no me importaba, ahora estaba claro lo que yo tenía que hacer, iba a desenmascarar a Valerie y yo me iba a quedar con Emmett.
Y sólo por una simple razón.
Porque yo lo amaba.

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